Golpe a exportaciones: EE.UU. ratificó aranceles al biodiésel argentino

Economía

Desde el sector agroindustrial rechazaron la decisión y alertaron que también están paralizadas las compras de Europa. Prevén que ventas externas del biocombustible caerán 30% este año.

El sector exportador recibió un duro golpe, luego de que el Departamento de Comercio de Estados Unidos ratificara los aranceles contra el biodiésel argentino. Se trata de derechos antidumping y antisubsidios, que están vigentes desde 2018 y que sumados representan más de un 130% en tasas. Así, el país continúa sin poder recuperar un mercado que, antes de la entrada en rigor de las sanciones, generaba ingresos por unos u$s1.200 millones.

Desde la Cámara Argentina de Biocombustibles (Carbio) rechazaron la decisión ya que consideraron que “no existen condiciones de dumping ni de subsidios en las exportaciones de biodiésel de soja”. Además, se cuestionó la medida del Departamento de Comercio norteamericano “de desechar la revisión de cambio de circunstancias solicitada oportunamente por el Gobierno argentino”, hace dos años. “Existe un caso abierto en la Corte de Comercio Internacional en Nueva York donde las empresas exportadoras de biodiésel cuestionan la investigación de dumping. De tal manera, ambos derechos compensatorio y de antidumping seguirán siendo evaluados en los procesos judiciales y administrativos correspondientes en Estados Unidos”, señaló la entidad en un comunicado.

Por su parte, Luis Zubizarreta, presidente de Carbio, explicó a Ámbito Financiero: “Ya estuvimos con el canciller Felipe Solá y con el vicecanciller Jorge Neme. Además, estamos en contacto con la embajada argentina en Estados Unidos y vamos a seguir trabajando para lograr algún acuerdo justo y razonable, esa es nuestra intención”.

La controversia comenzó en agosto de 2017, cuando el Gobierno de Estados Unidos decidió aplicar aranceles del 57% promedio al biodiésel argentino, con el objetivo de “proteger” a los productores locales. La medida paralizó los embarques argentinos hacia el país norteamericano que, por entonces, representaban un ingreso de u$s1.200 millones. A comienzos de 2018, la administración de Donald Trump ordenó aplicar derechos antidumping y compensatorios que, entre ambos, hicieron escalar los aranceles más allá de 130%.

Tras la modificación del régimen en la Argentina y la eliminación de los incentivos para el exportador, productores locales hicieron una presentación judicial en Nueva York para solicitar que se revisara la decisión y, en septiembre de 2019, la Corte de Comercio Internacional de Estados Unidos ordenó al Departamento de Comercio de ese país revisar ciertos aspectos centrales argumentados para imponer los aranceles. Pero ahora, esa resolución fue revertida y se decidió mantener ambos aranceles en el nivel original, ya que el Departamento de Comercio determinó que el “cambio de circunstancias” no es lo suficientemente relevante como para modificar el régimen arancelario.

Pero esa no es la única mala noticia que tiene el sector. “Europa es el gran demandante de biodiésel junto con Estados Unidos. Pero en este momento, el flujo está parado. Tenemos un acuerdo con Europa, que tiene algunas cláusulas, y en este momento no estamos pudiendo acceder al mercado. En el primer trimestre tuvimos un muy buen flujo de exportación, pero en lo que va de este trimestre no estamos embarcando”, agregó a este diario Zubizarreta.

Argentina tiene con Europa un acuerdo para vender a ese mercado hasta 1,2 millones de toneladas de biodiésel, con la condición de no hacerlo por debajo de un precio establecido. Dos factores atentaron este año contra el convenio: el coronavirus desplomó la demanda y, por otra parte, el valor de mercado quedó por debajo del nivel acordado por el país con el bloque.

Desde el sector estiman que este año las exportaciones del biocombustible caerán un 30% con relación al año pasado.

Mercado local

Con una situación compleja en el frente externo, desde el sector buscan impulsar modificaciones en el mercado interno, que actualmente cuenta con una cuota de corte obligatorio del 10% para el gasoil. “Es a raíz de una ley que vence el año que viene y queremos acordar una nueva, que sea superadora para el mercado doméstico, así que estamos trabajando junto a las provincias productoras”, detalló Zubizarreta.

“Estoy del lado de la sanción de una nueva ley de biocombustibles. Esta posibilidad traerá estabilidad a la industria y constituirá un incentivo muy importante para el desarrollo de nuevas inversiones”, agregó a este diario Claudio Molina, director ejecutivo de la Asociación Argentina de Biocombustibles e Hidrógeno.

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