Mejoran las perspectivas financieras ante el posible acuerdo, pero hay cautela respecto de la economía

Economía

En el corto plazo, analistas ven un margen de upside en acciones y bonos. También hay quienes confían en que pueda llegar a acortarse la brecha cambiaria.

Los inversores se fueron a dormir el domingo con la sensación de que el acuerdo entre la Argentina y los acreedores estaba cerca de naufragar, pero durante el transcurso de la jornada, cuando empezaron a circular rumores de acercamiento entre las partes, las expectativas mejoraron y esto tuvo un fuerte impacto en el mercado: el riesgo país cayó 6,6%, subieron todos los ADR’s (con excepción de Despegar), el Merval alcanzó su máximo histórico nominal (52.504 unidades) y también crecieron los bonos soberanos.

En el panel líder del Merval la principal suba la tuvo Pampa (12,7%), seguida por Grupo Galicia (12,4%). El índice creció en promedio 6,6%. Y entre las acciones que cotizan en dólares en New York, el mayor avance lo tuvo Transportadora Gas del Sur (12,5%), seguida por Supervielle (12,2%) y Pampa Energía (11%).

También mejoró el segmento renta fija: el AA37D saltó 4,6%, el AO20D y el AC17D hicieron lo propio 4% y el AY24D se movió 3,8% hacia arriba.

No obstante, salvo por los bonos soberanos, el resto de los activos siguen mostrando una fuerte retracción si se toma el 2020 entero: los ADR’s aún marcan retrocesos de hasta el 50% y el balance del Merval, si se lo mide en dólares (al tipo de cambio CCL). es negativo. Ante este panorama, los analistas creen que hay margen para mejoras una vez que se termine de resolver el tema deuda.

“Nosotros creemos que el arreglo tarde o temprano va a llegar, los bonos pueden bajar hasta 10% de tasa, las acciones tienen espacio para recuperar y el contado con liquidación debería estar tranquilo en este contexto”, señaló Santiago López Alfaro, socio de Delphos Investment.

Por su parte, Juan Abuchdid, de Invertir En Bolsa, consignó: “Con un inminente acuerdo de la deuda, sumado a que el confinamiento debería empezar a relajarse, es esperable un rebote en la actividad económica. A su vez, hay una gran capacidad instalada ociosa, así como también precios relativos muy competitivos y atractivos para el inversor. Y el sector privado se encuentra líquido y desendeudado, a diferencia de crisis anteriores. Esto puede conllevar a un rebote pronunciado en el corto plazo”.

En tanto, el director de EcoGo, Federico Furiase, consideró: “Si se confirma la expectativa de hoy, respecto de un canje con los principales acreedores dentro y altas chances de que se activen las cláusulas de acción colectiva, todavía le queda upside al equity, porque parte de niveles muy bajos en dólares. La brecha puede bajar algo más y los precios de los bonos podrían acercarse a la zona de u$s55 los cortos y u$s50 los largos, si además hay expectativas de un nuevo acuerdo con el Fondo”.

Una de las cuestiones a tener en cuenta es que, posiblemente, la mejora financiera no impacte directo en la economía “de a pie”. En ese sentido, Guido Lorenzo, director ejecutivo de LCG, señaló: “De corto plazo, uno puede esperar que los mercados reaccionen bien ante un eventual acuerdo. Pero del lado real de la economía, dudo que la mejora se empiece a ver ya. La deuda es solo uno de los problemas de la Argentina”. Lorenzo explicó que lo que se logra evitar al acordar la deuda es "seguir pagando la indefinición". Asimismo, el economista puso en duda que la brecha cambiaria se corte rápidamente a raíz de un posible deal: “No creo que sea tan lineal”.

Por su parte, el director de Invecq, Esteban Domecq, sostuvo: “En el plano crediticio, y a pesar del escenario de hiper liquidez global, no veo espacio para que el sector público pueda volver a los mercados en el corto y mediano plazo. Pero la reestructuración es una buena noticia en el sentido de que le va a despejar la cancha al sector privado para hacer frente a todos sus necesidades financieras en el corto plazo”.

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