3 de septiembre 2003 - 00:00

Brasil grava importaciones y afectara a la Argentina

En un hecho que amenaza con provocar una fuerte crisis en el Mercosur, el gobierno de Brasil confirmó su intención de imponer dos impuestos a las importaciones, lo que frenaría el acceso de los productos argentinos a ese mercado. La iniciativa es parte del proyecto de reforma tributaria de Lula Da Silva y aplica los impuestos a la seguridad social vigentes hoy para la producción local también a los bienes importados. La noticia preocupó al gobierno nacional y llega en momentos en que crecen las denuncias de los industriales argentinos sobre lo que califican como una «invasión» de productos brasileños. En los últimos meses, se fue licuando el superávit que mantenía la Argentina en el comercio bilateral, pasando a ser favorable al país vecino.

Brasil grava importaciones y afectara a la Argentina
El plan de reforma tributaria de Luiz Inácio Lula Da Silva, su segunda gran iniciativa después de la reforma previsional, amenaza con afectar a la Argentina y provocar una seria crisis en el Mercosur, ya que propone desgravar las exportaciones brasileñas y encarecer las importaciones aplicándoles impuestos.

Tal como lo anticipó Ambito Financiero el 4 de abril, las compras de Brasil al exterior -tanto las provenientes de países del Mercosur como de naciones externas al bloque- comenzarán a tributar dos cargas sociales que hasta ahora gravan sólo a la producción local: la Contribución para el Financiamiento de la Seguridad Social (COFINS) y el Programa de Integración Social y Programa de Formación del Patrimonio del Sector Público (PIS/Pasep).

La COFINS es el más importante de los impuestos a la seguridad social, con una recaudación anual total de 17.000 millones de dólares y una alícuota actual de 3%. Sin embargo, como el proyecto prevé que deje de cobrarse de modo acumulativo a lo largo de la cadena productiva, se estima que esa alícuota podría incrementarse durante el tratamiento del plan oficial en el Congreso. En tanto, el PIS/ Pasep recaudó 4.000 millones de dólares en 2002 y hoy tiene una alícuota de 1,65 por ciento.

• Preocupación

La confirmación de la iniciativa del gobierno de Lula causó ayer fuerte preocupación en la Secretaría de Industria, pero se prefirió allí evitar hacer comentarios.

El objetivo de comenzar a gravar las importaciones con esos dos impuestos es -según consignó ayer un despacho de la agencia noticiosa «ANSA»- doble: por un lado, busca obtener mayor financiamiento para el deficitario sistema de seguridad social y, por el otro, «evitar que los productos importados tengan ventajas sobre los productos nacionales», tal como dice el proyecto presentado al Congreso. Sin embargo, en los hechos esta iniciativa -que no tiene paralelo en la estructura tributaria argentina- supondrá un encarecimiento de aquellos bienes, limitando su acceso al mercado brasileño.

• Objetivo

Como paralelamente la reforma prevé la desgravación de las exportaciones brasileñas, analistas opinan que la idea del gobierno apunta también a reforzar la acumulación de superávit comerciales crecientes.

En lo que va del año, Brasil ha registrado un superávit comercial récord de 15.132 millones de dólares, con exportaciones por 45.510 millones e importaciones por 30.378 millones.

En lo que respecta a la relación con la Argentina, Brasil ha quebrado en los últimos meses la tendencia posterior a la devaluación del peso y pasó a tener superávit en la balanza bilateral. Así, el saldo positivo acumulado por la Argentina en los primeros meses del año se ha ido reduciendo, con lo que entre enero y agosto alcanzó a 394 millones de dólares, apenas 22% de los 1.835 millones de dólares registrados en igual período del año pasado.

La
previsible polémica con la Argentina por esta limitación a los productos importados se produce en momentos en que sectores de la industria nacional denuncian una «avalancha» de bienes brasileños. Las denuncias de los empresarios argentinos incluyen a una compañía textil del vicepresidente brasileño, José Alencar.

El gobierno de Lula salió ayer a responder esas acusaciones, que ganan sonoridad en la misma medida en que aumenta el saldo comercial brasileño. «El crecimiento de las exportaciones de Brasil a la Argentina (de 86,8% en agosto) es porcentualmente alto porque la base de comparación es muy baja», dijo el secretario brasileño de Comercio Exterior,
Ivan Ramalho.

Según analistas, el aumento de las ventas brasileñas al país y una paralela disminución de la compras responden en buena medida a la recesión que afecta al país vecino, lo que reduce la demanda interna e incrementa los saldos exportables.

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