23 de febrero 2004 - 00:00

Buscan apoyo del G-7 para mejorar la oferta

Buscan apoyo del G-7 para mejorar la oferta
El equipo económico viene manteniendo varios contactos desde el jueves con funcionarios de países del G-7 para que éstos colaboren para llegar a una mejora de la oferta por la deuda en default, particularmente para los pequeños y medianos tenedores de títulos en Europa. Las principales líneas se tendieron con los gobiernos de Alemania e Italia, ya que entre ambos países suman unos 500.000 inversores individuales que se niegan a aceptar quitas de capital y trabarían cualquier intento de reestructuración.

«Los países ricos tienen que entender que nunca hubo una reestructuración de deuda tan compleja, con tantos ahorristas individuales»
, razonó ayer ante la consulta de Ambito Financiero una alta fuente del equipo económico, que reconoció que se está buscando «un mayor grado de flexibilidad de los países ricos a la hora de encontrar soluciones».

Este fue uno de los temas que conversó el jueves el ministro de Economía, Roberto Lavagna, en el encuentro que mantuvo con el ministro de Finanzas alemán, Hans Eichel. En la conferencia de prensa que mantuvieron ambos, el funcionario argentino explicó que «al gobierno argentino le gustaría mucho» realizar una mejora de la oferta a los pequeños bonistas, pero que resultaba imposible «por las reglas internacionales». Y el alemán explicó que hay «miles de jubilados» en su país afectados por el default argentino.

Estatización

Una posibilidad que explora el equipo económico hace tiempo (y que ahora reflotó) es que sean los gobiernos europeos los que se hagan cargo (aunque sea parcialmente) de resolver el tema de sus bonistas, pagando la deuda acumulada por la Argentina y luego cobrándole (con quita y a largo plazo) al gobierno.

Otra posibilidad es que se reitere un esquema similar al del plan Brady, donde el Tesoro de los Estados Unidos aportó garantías para los nuevos bonos por emitir. Claro que se trata, por ahora, de conversaciones preliminares.

Este posible apoyo de países del G-7 podría ser también una prenda de cambio para mejorar la quita nominal de 75%.

El caso más grave se produce en Italia, donde existen más de 400.000 pequeños y medianos tenedores de bonos, por una suma cercana a los u$s 14.000 millones.
Las distintas asociaciones que los agrupan ya se manifestaron en varias oportunidades en contra de aceptar cualquier quita de capital, aunque sí están dispuestos a negociar una reducción de tasas de interés o alargamiento de plazos.

Un problema central es que estos acreedores podrían hacer naufragar cualquier intento de renegociación. Esto se debe a que muchos de los bonos emitidos internacionalmente tienen una cláusula por la cual sólo pueden ser renegociados en caso de contar con 100% de aceptación de los bonistas (ocurre con los títulos emitidos bajo legislación alemana), mientras que otros requieren al menos dos tercios.

«Es evidente que alguna vuelta más creativa vamos a tener que encontrar, porque si no, será imposible avanzar con la renegociación de títulos afuera»
, razonan en Economía.

Este tema también se vincula con el denominado «umbral de aceptación» de la oferta que efectúe la Argentina. Es decir a partir de qué porcentaje de colocación se puede considerar la aceptación de la oferta como exitosa. Aunque Lavagna habló en un reportaje a «La Nación» el fin de semana de 50% como mínimo, en realidad con los bancos acreedores se negoció un «pago por resultado» que gatilla con una aceptación de 66 por ciento.

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