21 de febrero 2005 - 00:00

Buscan nuevo acuerdo comercial con China

El complicado proyecto de asociación económica entre la Argentina y China tendrá en marzo un nuevo capítulo. Lejos de la fallida euforia que rodeó la visita del presidente de ese país asiático, Hu Jintao, a mediados de noviembre del año pasado, el ministro de Relaciones Exteriores argentino, Rafael Bielsa, viajará nuevamente al país asiático entre el 9 y el 11 de marzo (antes estará en la India) para definir el tipo de relación comercial que los dos Estados tendrán en los próximos años.

Concretamente, el canciller visitará Pekín y Shanghai para cerrar los acuerdos por los cuales China prometió llevar sus importaciones desde la Argentina de los 2.730 millones de dólares de 2004 a más de 10.000 millones de dólares en los próximos 5 años. Además, tratará de ampliar el comercio de soja, y diversificar los productos enviados. Esta fue la promesa que Jintao hizo en Buenos Aires. Sólo así, dicen en el Ejecutivo argentino, se avanzará en otras cuestiones como la posibilidad de explotación por parte de China de partes de ferrocarriles, construcción, caminos y otras obras de infraestructura comprometidas entre China y el Ministerio de Planificación Federal de Julio De Vido.

Viajarán con Bielsa el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Alfredo Chiaradía, y más de cien empresarios, de sectores tan diversos como turismo, software, tecnología, alimentos procesados, bebidas y bienes de capital.

•Restricciones

Además, el ministro discutirá con el gobierno de Pekín, en la segunda visita que hace desde que es canciller, la forma de acordar los mecanismos de restricciones a las importaciones chinas al país, cuando los productos que ingresen dañen la producción local. La propuesta china es no imponer salvaguardas automáticas como la que la Argentina le reclama hoy a Brasil, sino permitir la inversión directa de capitales de esa procedencia en los sectores argentinos complicados.

Sería el caso de dos rubros concretos: textiles y madera,
donde China haría un aporte de capital para reformular la forma de producir dentro del país, con el objetivo de exportar hacia América latina y otros países de la región. Bielsa tratará de definir forma que tendrán estas inversiones y si China está dispuesta a respetar las leyes laborales locales.

Más allá de las polémicas que generó la visita de Jintao a Buenos Aires en noviembre del año pasado, cuando las expectativas oficiales fueron más que excesivas (se habló hasta de la posibilidad de que el gobierno asiático pagara la deuda local al FMI) y China logró el reconocimiento de economía de mercado,lo cierto es que este país se convirtió en un destino clave para las exportaciones argentinas.

A este mercado se enviaban hace diez años
u$s 285 millones, mientras en 2000 fueron u$s 792 millones. El año pasado la cifra fue de u$s 2.730 millones en tanto que este año llegaría a los u$s 3.500 millones. Para 2010, si China cumpliera su palabra, las exportaciones superarían los u$s 10.000 millones.

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