La reapertura, aunque parcial, de las exportaciones de carne vacuna permitirá al país volver a luchar por la credibilidad en el mercado internacional y generar ingresos que podrían superar los u$s 500 millones (225.000 toneladas) durante los próximos 6 meses. Con esto, el gobierno recaudaría u$s 75 millones por las retenciones.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La Resolución 397 publicada ayer en el Boletín Oficial impone un cupo de exportación para cortes enfriados y congelados, los que podrán exportarse en 40% del llamado «past performance» del año pasado con excepción de Cuota Hilton, menudencias y termoprocesados que quedan liberados.
De esta forma, el Ministerio de Economía derogó la Resolución 114 del 8 de marzo, que había prohibido las exportaciones por 180 días.
Las condiciones del mercado internacional son muy buenas este año en el que la Argentina ha tenido una participación errática. Hubo abundante demanda de carne vacuna (por efecto del miedo por la gripe aviar, por ejemplo). La desaparición del país del escenario mundial generó un aumento paulatino de los valores en los cortes de Cuota Hilton, ya que países como Uruguay y Brasil, proveedores y beneficiarios también de dicha cuota, regularon sus envíos y presionaron el mercado europeo. La vuelta de la Argentina provocará seguramente un reacomodamiento bajista. La carne Hilton hoy cotiza a 12.000 dólares por tonelada.
Cualquier cálculo sobre las posibilidades de ingreso del país con esta flexibilización de las ventas externas choca con las perspectivas que tenían los ganaderos a fines del año pasado y con el panorama complejo de los últimos meses. Algunos creen que la Argentina no estaba en condiciones de poder cumplir con los compromisos externos porque no podía llegar a tener carne para abastecer el consumo interno en el mismo nivel de 2005.
«Cuello de botella»
Otros analistas creen que las mejoras en los precios internacionales de este año y la fuerte demanda externa hubieran generado, en condiciones normales, un mayor volumen de exportaciones.
Lo cierto es que la firme demanda interna y la creciente demanda externa crearon el « cuello de botella» que determinó la presión del valor de la carne sobre el índice de inflación y la determinación del gobierno de cerrar las exportaciones.
Calculado 40% de lo exportado el año pasado entre junio y noviembre de carnes frescas y congeladas, el país podría recibir ingresos por u$s 260 millones. Si a ello se le suman los cortes sin restricciones, la Cuota Hilton por los 6 meses y los envíos ponderados en acuerdos país-país (Venezuela, Marruecos) y « cornedbeef», los ingresos rozarían los u$s 300 millones adicionales, con una hipótesis de que en condiciones normales de ventas anuales se repetiría la performance de 2005, aunque con mejores precios.
Dejá tu comentario