Carne: Gobierno avanza en una flexibilización del cupo para exportar

Economía

Se podrá enviar al exterior la denominada vaca conserva dentro del límite del 50% respecto al año pasado. Además, se incluirán los cortes de tipo kosher para Israel.

Las negociaciones las está llevando adelante el ministro de Producción, Matías Kulfas, frente a un pedido concreto de los frigoríficos exportadores. El objetivo del Gobierno es avanzar en los próximos días con un anuncio oficial mediante el cual habrá una mayor liberación del cupo para exportar carne sin descuidar las necesidades del mercado interno.

Básicamente, el plan contempla que los frigoríficos puedan exportar, dentro del cupo del 50%, vaca manufacturera, que en la práctica no se consume en la Argentina pero que justamente es la que se exporta a China, incluidos dentro del esquema los cortes que actualmente están prohibidos enviar al exterior porque son de consumo masivo como el asado, vacío, tapa de asado, entre otros. En tanto, se destrabarán cuestiones burocráticas para volver a abastecer la demanda de Israel de carne kosher.

Semanas atrás, mediante un DNU firmado por el presidente Alberto Fernández, se dispuso la prohibición de exportar siete cortes de consumo habitual en la mesa de los argentinos y la reapertura parcial de las exportaciones de carne que estuvieron cerrada por 30 días, que rige hasta el 31 de agosto y que estipula que en este período se podrá enviar al exterior el 50% del promedio para este lapso de 2020.

El foco del Gobierno es contener los precios de la carne en el mercado interno que durante el último año mostraron un incremento de alrededor del 73%. En paralelo y mientras continuó negociando en el ámbito de la Mesa de las Carnes, con representantes de la industria, se barajaron alternativas para que la industria exportadora no se vea afectada en su nivel de generación de empleo. Lo cierto es que algunos frigoríficos exportadores comenzaron a suspender turnos de faena con la que abastecían la demanda externa y ese escenario preocupó al oficialismo. En este contexto surgió la posibilidad de que los exportadores pueden enviar al exterior la denominada vaca conserva, dentro del cupo del 50%, incluidos cortes como el asado y el vacío. En rigor de la verdad, ese tipo de carne prácticamente no se consume en la mesa de los argentinos porque resulta dura para los paladares locales. A diferencia de China en donde se la somete a largos períodos de cocción y se come con palitos en trozos pequeños.

Mientras tanto, desde el Gobierno, remarcan que su intención es continuar flexibilizando las exportaciones de carne, siempre y cuando deje de subir “injustificadamente” en las góndolas locales. El propio presidente de la Nación, Alberto Fernández, de lo dijo a los integrantes de la Mesa de Enlace y líderes del sector cárnico en el día que se anunció formalmente la liberación parcial de las exportaciones que habían estado cerradas por 30 días.

Finalmente, se espera que en las próximas semanas se ponga en marcha formalmente el Plan Ganadero que justamente está impulsando el Gobierno, con la coordinación del ministro Kulfas y su par de Agricultura, Luis Basterra. El objetivo del programa es casi duplicar la producción de carne argentina, desde las 3,2 millones de toneladas actuales hacia 5 millones de toneladas. La idea es volcar 3 millones de toneladas al mercado interno y 2 millones a la exportación, lo que significa además que se duplicarán los envíos.

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