Con un ojo puesto en el Banco Central

Economía

En el Gobierno la mirada va derecho a lo que acumuló el BCRA en julio, casi u$s500 millones, a pesar de que comienza a disminuir estacionalmente la oferta de divisas provenientes de la cosecha. El dato directo de fuente oficial suma que las exportaciones a mayo superaron los u$s28.000 millones, un 24% más que en 2020. Se proyecta una cifra anual récord para 2021.

En función de esta matriz de doble entrada los dólares originados en el comercio exterior parecieran fluir en forma sostenida mientras que los pasivos monetarios líquidos (Base Monetaria+Leliq y Pases Pasivos) se mantienen en torno del 18% del PIB igual que el año pasado. La emisión monetaria tan cuestionada no aumentó el volumen de pesos en relación al tamaño de la economía. Un crecimiento acelerado debiera demandar más medios de pago, no contraerlos. La fuente sostiene que la brecha de cotización entre el dólar mayorista oficial y el dólar contado con liquidación (demanda de dólares para girar al exterior) se mantiene en torno al 75% desde mayo.

Comenta que el tipo de cambio de paridad teórica (Pasivos Monetarios Líquidos/Reservas Internacionales) se ubica en $154, la cotización del contado con liquidación cerró en $166. Técnicamente, si cabe, no habría atraso cambiario en la cotización del dólar financiero, dice, resultante de un sobrante de pesos. Los puntos precedentes le permiten inferir que las presiones sobre los mercados cambiarios alternativos tienen un excesivo tinte político y que las recientes medidas de la CNV han permitido un mejor ordenamiento del mercado, al menos hasta ahora. Para el final dos cosas, la primera, la presión sobre el dólar se desplazará al mercado ilegal. La segunda, importantísima, en materia de política de ingresos y en plena contienda electoral, el plan es plata en bolsillo de los laburantes.

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