El banco es un paso importante para China para ampliar su influencia en la región. Hace un año, el jefe de Estado y de partido, Xi Jinping, había propuesto por primera vez la creación de la entidad, para la que China aportará gran parte de los u$s 50.000 millones de capital inicial. Entre los países que se suman al proyecto están la India, Pakistán, Filipinas y Vietnam. Se estima que el banco comenzará a funcionar a finales de 2015.
Estados Unidos ha criticado el proyecto. La portavoz del Departamento de Estado, Jen Psaki, señaló en rueda de prensa que "ya existen otras instituciones que asumen una parte de ese trabajo". Según el New York Times, la diplomacia estadounidense habría actuado secretamente incluso para boicotear el AIIB. Y al parecer con éxito: Corea del Sur, Australia e Indonesia no estuvieron presentes en la firma de la declaración de intenciones. El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, habló incluso personalmente con el primer ministro australiano, Tony Abbott, para convencerlo de abandonar la idea de sumarse al AIIB.
El Gobierno chino ha criticado en repetidas ocasiones que muchas instituciones financieras internacionales están dominadas por los países desarrollados y en particular Estados Unidos. En julio, durante una cumbre de los países emergentes BRICS en Brasil, sus miembros crearon un banco de desarrollo y un fondo monetario.
| Agencia DPA |




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