Como se esperaba EEUU no subió la tasa
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Ben Bernanke.
El economista jefe de National City Corp., Richard Dekaser, dijo que la Fed "ofreció un comunicado muy equilibrado, expresando expectativas de que la inflación estructural se moderará eventualmente así como la señal de que está preparada para entrar en acción si es necesario. Básicamente están dejando todas las opciones abiertas".
Al comenzar el encuentro de la Fed, el gobierno reportó que el crecimiento de la productividad en el segundo trimestre, o la producción horaria por trabajador, retrocedió a un ritmo del 1,1 por ciento a tasa anual desde el 4,3 por ciento en el primer trimestre.
El principal motivo de esa caída fue un salto del 4,2 por ciento en los costos laborales unitarios, el ritmo más rápido desde fines del 2004 y muy por encima del registro del 2,5 por ciento en el primer trimestre, un recordatorio de la durabilidad de la inflación pese a una moderación de la expansión económica.
Al cerrar su último encuentro en junio, la Fed citó avances estables en la productividad que habrían ayudado a contener las expectativas inflacionarias, una conclusión que podría ser objeto de cuestionamiento como resultado de un desempeño más ligero en la productividad del segundo trimestre.
Los altos costos de la gasolina y de los precios del petróleo, que superaron los 77 dólares el barril esta semana, causan desasosiego entre los consumidores, que se ven obligados a echar mano a sus bolsillos para llenar los tanques de gasolina de sus vehículos.
En discursos recientes, los funcionarios de la Fed han enfatizado en que el impacto total de las anteriores alzas de las tasas de interés todavía no se ha sentido. También han expresado esperanza de que una desaceleración en el crecimiento podría mitigar las presiones de precios.
"Es probable que una expansión sostenible no inflacionaria involucre una reducción modesta del crecimiento de la actividad de la economía desde el intenso ritmo de los últimos tres años", dijo el presidente de la Fed Ben Bernanke al Congreso el mes pasado en su testimonio sobre la economía de Estados Unidos.
Durante el segundo trimestre, la tasa de expansión medida por el Producto Interno Bruto (PIB) se desaceleró bruscamente a un ritmo anual de 2,5 por ciento, desde el fuerte 5,6 por ciento de los tres primeros meses del año.
Adicionalmente, el viernes pasado, el gobierno estadounidense dijo que en julio se crearon sólo 113.000 empleos, una reducción desde los 124.000 de junio y bastante por debajo del promedio mensual de 176.000 del primer trimestre.
No obstante, los precios y los salarios siguen incrementándose. La lectura preferida de la inflación de la Fed, el índice de precios basado en el gasto de consumo personal, que excluye alimentos y energía, ascendió un 2,4 por ciento en el año a junio, un ritmo bastante por encima del rango que según cree el mercado, es aceptable para la Fed.



