13 de diciembre 2000 - 00:00

Con aumento de los gastos ayer se aprobó Presupuesto

La Cámara de Diputados convirtió ayer en ley el Presupuesto nacional para el 2001. Veinte minutos después de iniciarse la votación, José Luis Machinea anunció el primer veto que el gobierno decretará sobre la ley. Fue la respuesta del Ejecutivo a la votación por unanimidad de los diputados ratificando la facultad al gobierno para eliminar a partir de abril el recorte de 12% sobre los salarios de empleados públicos. La Alianza en este punto no quiso quedar como "el malo de la película" frente al PJ, los provinciales e incluso el cavallismo que defendieron la posición del Senado. Con el veto Machinea corregirá los toques demagógicos que la Alianza incluyó en el Presupuesto 2001 y que el FMI rechaza como requisito para anunciar el blindaje financiero. Por eso ayer comenzó la carrera en el gobierno para tener listo cuanto antes el decreto de promulgación y vetos. Entre el disenso interno de la Alianza y la falta de número para revertir votaciones del Senado, el oficialismo tuvo que ratificar ayer 11 de las 16 modificaciones que incluyeron los peronistas de la Cámara alta. Entre ellas están la ampliación en el Fondo Especial del Tabaco (unos $ 40 millones más de gasto), la eliminación del control para la exención tributaria para naftas en la Patagonia y la fijación de tarifa subsidiada de gas en la misma región a cargo de los gobernadores en lugar del Enargas. Estos puntos también tenían anoche el veto presidencial comprometido.

Luis Machinea no esperó ayer a que los diputados terminaran de sancionar la ley de presupuesto nacional para el 2001 para anunciar el primer veto que el gobierno incluirá en el decreto de promulgación del proyecto. La bronca del Ministerio de Economía por la aceptación por parte de la Alianza, el peronismo, los diputados provinciales y hasta Domingo Cavallo del artículo que faculta al gobierno a devolver el año próximo el recorte salarial de 12% sobre los empleados públicos se repitió minutos después cuando el oficialismo siguió ratificando cambios del Senado en los artículos más importantes (ver nota aparte).

Preocupación

«La reducción salarial para parte de la Administración Pública continuará vigente tal como fue determinada en su momento por el Poder Ejecutivo», dijo Machinea preocupado porque el FMI se asegurara que el gobierno estaba dispuesto a eliminar del presupuesto toda la «demagogia» que los peronistas en el Senado y la Alianza en Diputados estaban convalidando.

Lo cierto es que la votación de ayer sorprendió a muchos. Domingo Cavallo, que no suele concurrir a las sesiones en los últimos años, no abrió la boca, por ejemplo, cuando los diputados de todos los partidos ratificaban el artículo que indica al gobierno que en abril del próximo año se debe devolver el recorte de 12% en los salarios de estatales.

Y no fue porque el ex ministro no tuviera ganas de participar en la sesión: pidió la palabra cuatro veces pero por otros temas. Se mantuvo en silencio también cuando se debatía un artículo que los senadores modificaron y que hubiera implicado un relanzamiento de la promoción industrial en las provincias, que acarreó tanto costo fiscal en otros tiempos. Allí la Alianza consiguió torcerles el brazo a los senadores, pero no fue por la ayuda del cavallismo. José Luis Fernández Valloni, incluso, apoyó el cambio hecho por el PJ. Cuando terminó hubo un episodio confuso: «Diputado Cavallo, ¿usted pidió la palabra?», le preguntó Rafael Pascual. «No, para nada», contestó el ex ministro.

Ese voluntario silencio le hizo recordar a muchos que, a pesar de haber criticado ese tipo de promociones, Cavallo fue beneficiario de esos planes en el campo que alguna vez tuvo en Catamarca en sociedad con Aldo Dadone.

Irritación

Otra de las broncas más fuertes de la sesión partió del frepasista santacruceño Rafael Flores contra la todavía compañera de su bancada Alicia Castro. «Que se decida en qué bloque quiere estar. Debería pensar en irse de la Alianza. Votó en contra del control a las naftas en la Patagonia, algo que nos cuesta $ 75 millones en contrabando», bramaba Flores cuando constató que Castro había votado junto al PJ en todas las ocasiones.

Los dipusindicales no consiguieron llevarse demasiado ayer.

Dentro de los artículos que el oficialismo consiguió ratificar en su sanción original están el mantenimiento de la deducción que la AFIP cobra a las obras sociales por el servicio de recaudación de aportes. Tampoco pudieron evitar que una deuda que el PAMI mantiene con la ANSSAL se prorrogara en el pago por un año más.

Pero uno de los datos más curiosos que se constataron en el presupuesto de este año es, sin duda, la técnica que el gobierno utilizó para la redacción final. Cuando Machinea anunció el aumento de déficit a $ 6.500 millones y la baja en la proyección de crecimiento, en lugar de modificar las planillas se introdujeron artículos al final del proyecto que modificaban y ajustaban los iniciales. Así del 1 al 70 aparece una redacción muy similar a la que original-mente ideó Economía. De allí hasta el final llegaron los cambios. Esto, como efecto colateral, hará más fácil que el gobierno vete lo que no está dispuesto a aceptar.

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