• La plaza financiera local registró ayer una jornada volátil, en medio del clima de incertidumbre que se desató pasado el mediodía cuando trascendieron los repetidos hechos de saqueos y convulsión social en distintos puntos del país.
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• Con escasas operaciones, los bonos sufrieron caídas de hasta 7 por ciento, elevando el riesgo-país a 4.212 puntos. Del otro lado, la Bolsa subió más de 7,6 por ciento apuntalada por las compras de operadores que optaron por posicionarse en acciones antes que mantener inmovilizado su dinero en las cuentas bancarias. En el segmento bancario el call prolongó su racha bajista y cerró a 5,75 por ciento anual. • La jornada transcurrió en relativa calma hasta poco después del mediodía, cuando las negociaciones sobre el presupuesto del próximo año fueron desplazadas del centro de las conversaciones de la City porteña, dando paso al desconcierto que generaron las noticias de masivos saqueos a supermercados y otros comercios en distintas ciudades del país.
• Dentro de este marco, los títulos públicos se movieron en baja motorizados por inversores del exterior que liquidaron sus posiciones en la Argentina. Entre los bonos surgidos en el megacanje, el Global con vencimiento en el año 2008 se contrajo 3 por ciento, mientras que las otras dos series, el 2018 y el 2031, finalizaron prácticamente sin cambios. Por el lado de los Brady, el FRB bajó 4 por ciento a la vez que el Par y el Discount cedieron 1 por ciento cada uno. • La contracara fue la Bolsa, donde las principales acciones avanzaron 7,62 por ciento, llevando al índice Merval hasta los 272 puntos. La suba tuvo mucho que ver con el firme recorrido de Pérez Companc, una empresa que tiene una alta gravitación en la composición del termómetro de las líderes. El interés que despertaron los papeles del grupo energético hizo que concentrara más de la mitad del monto total negociado, que ascendió a $ 24,79 millones. Para los analistas su atractivo radica en que se trata de una empresa exportadora con ingresos en dólares y que detenta el aliciente adicional de permitir transferir la acción a Nueva York y convertirla en ADR para luego liquidarla y depositar el dinero en una cuenta bancaria estadounidense. Ello explica por qué las acciones de la empresa cerraron a $ 1,65 con una suba de 14,58 por ciento y en el mes acumulan una fuerte suba de 68,36 por ciento.
• El resto de los papeles fueron objeto de una mayor selectividad y arbitrajes, y muy pocos siguen siendo los preferidos de los operadores que buscan refugio en el mercado bursátil para sortear el «corralito» impuesto sobre el sistema bancario. La cautela en los movimientos se profundizó tras la llegada del comunicado de Acíndar señalando que la crisis económica por la que atraviesa el país le impide los pagos de capital e intereses de su deuda. Los papeles de la empresa cerraron con una baja de 9,60 por ciento mientras que en la jornada previa habían perdido casi 18 por ciento. • En tanto, las tasas activas y pasivas continuaron en los mismos niveles de los días previos. Las pocas operaciones que se realizaron entre bancos determinaron una nueva baja del call en dólares que cerró al 5,75 por ciento anual (anterior 6 por ciento). Asimismo, los ahorristas accedieron a rendimientos en torno a 0,56 por ciento mensual, equivalente a 7,96 por ciento en términos anuales, por sus depósitos a plazo fijo a 30 días.
• En las casas de cambio la operatoria virtualmente cesó pasado el mediodía, cuando las entidades optaron por bajar sus persianas ante el temor de ser víctimas de saqueos. Los escasos locales que permanecieron en actividad lo hicieron a puertas cerradas, con fuerte presencia policial y atendiendo sólo a clientes. El dólar, sin embargo, se mantuvo en rangos similares a los de los días previos, al negociarse a $ 1,02 para la compra y $ 1,08 la punta vendedora.
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