16 de enero 2001 - 00:00

Confirman que este año no habrá reforma impositiva

Chrystian Colombo recibió ayer las dos primeras propuestas de agenda y contenido para comenzar a discutir lo que en algún momento sería la reforma impositiva que impulsa el gobierno a través del jefe de Gabinete y que no tiene por ahora el visto bueno del ministerio de Economía.

Los dos «papers» que inauguraron los documentos que recibirá Colombo fueron los de los diputados justicialistas Jorge Remes Lenicov y Oscar Lamberto, que representan a los de todos los legisladores del PJ; y el del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que representa a aproximadamente 50.000 contadores registrados en la Capital Federal. En ambos casos, y siguiendo la promesa que se le hizo en su momento a Colombo, no hay opiniones ni definiciones tajantes, sino que simplemente se habla del contenido político y económico que debería incluir cualquier discusión sobre el futuro de los impuestos que pagarán los argentinos.

Definiciones

De todas maneras, ya parecen confirmarse dos definiciones, siguiendo las ideas que expresaron tanto los contadores como los dos diputados justicialistas: a) la discusión sobre esta reforma tendrá un contenido general y no acotado como pretendía el ministerio de Economía, José Luis Machinea y b) definitivamente, no habrá cambios en la estructura impositiva este año y todo quedará para definirse en el primer semestre de 2001. Para esta semana se espera la llegada a la jefatura de Gabinete de otras propuestas de agenda y contenido para esta discusión. Lógicamente, las mayores expectativas están puestas en el trabajo que antes del viernes enviará el partido Acción por la República, que dirige Domingo Cavallo, por estos días de gira por el exterior despuntando su oficio de economista, aunque le dejó instrucciones claras al diputado mendocino Jorge Baldrich sobre el contenido de la agenda propuesta. Además, enviará sus ideas la legisladora Beatriz Nofal y para las próximas dos semanas se espera que desde la Fundación Mediterránea y desde la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) se presenten el resto de los informes sobre el tema. Con todos estos elementos y «papers», Colombo deberá resolver luego sus diferencias radicales con Machinea y, finalmente, tomar una decisión definitiva: o le da impulso concreto y sólido a la propuesta de reformar el sistema impositivo y, desde el Congreso nacional, comienza a discutir el contenido de un nuevo sistema tributario, que antes de fin de año debería transformarse en un proyecto de ley para aplicar bien entrado el año 2002; o acepta la idea de Machinea y los debates se resumen a cómo se consigue el dinero (entre 6.000 y 7.500 millones de dólares) para que las provincias puedan reemplazar los impuestos a los Sellos e Ingresos Brutos. En realidad, la respuesta definitiva podría quedar para Fernando de la Rúa, que en febrero tendría que resolver qué hacer con este tema.

Coincidencias

Los dos primeros «papers» presentados, por Remes Lenicov-Lamberto y el Consejo Profesional de Ciencias Económicas prácticamente coinciden en su contenido. El primero, de los legisladores justicialistas, consta de tres carillas en las que no se dan opiniones, sino que se exponen los temas que deberían incluirse «sí o sí» en la discusión de una reforma impositiva. La primera parte habla de la «metodología» que debe respetarse para discutir el tema y que se basa, primero, en tomar una decisión «política» de modificar el sistema tributario y recién después llamar a los técnicos y economistas para que estudien la implementación de las ideas que los funcionarios, gobernadores, legisladores y asesores en general dispongan.

Debate

Entre los temas que deberían discutirse figuran los tributos en todos sus niveles (nacional, provincial y municipal), poniendo énfasis en evitar la superposición tributaria. Además, se propone debatir el futuro de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), especialmente analizando la conveniencia de otorgarle autarquía al organismo recaudador. Finalmente, se habla de un criterio de «estabilidad tributaria» y el compromiso de «perdurabilidad de los impuestos». Cómo se ve la idea de Remes Lenicov y de Oscar Lamberto, que hoy inician sus primeros 15 días de vacaciones, está más cerca de Colombo que de Machinea.

Por su parte, los contadores agrupados en el Consejo emitieron una carta de dos carillas en las cuales se habla de la necesidad de analizar «no sólo el marco de los principios de la imposición, sino también de los efectos económicos que los tributos producen en un mundo lanzado a la búsqueda de capitales y a la reducción de los costos en los procesos industriales».


La carta habla también de que el Consejo «pone a disposición del gobierno a sus mejores expertos» y que se aspira «a ser convocado para prestar colaboración a esta reforma». Como contenidos de la reforma, este cuerpo de contadores le envió a Colombo un ejemplar de las conclusiones agrupadas en el dossier del IV Congreso Tributario que se desarrolló en setiembre del año pasado y que tuvo como tema central la modificación de la estructura del sistema tributario. El contenido de esta propuesta es de todo menos acotada y abarca el debate de todos los tributos que se pagan en la Argentina, tanto los nacionales, provinciales y municipales. Nuevamente, se está más cerca de las ideas de Colombo que de las de Machinea.

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