8 de junio 2006 - 00:00

Creció ventaja cambiaria con Brasil: dólar es 36% más alto

En los últimos dos años, el real se fortaleció contra el dólar mientras que el peso se debilitó.Pese a ello, durante este período el déficit comercial con Brasil creció a niveles récordsde u$s 3.600 millones.
En los últimos dos años, el real se fortaleció contra el dólar mientras que el peso se debilitó. Pese a ello, durante este período el déficit comercial con Brasil creció a niveles récords de u$s 3.600 millones.
Pese al temblor que registraron los mercados en los últimos días, sobre todo los emergentes, la competitividad del peso contra el real se amplió otro 6% en lo que va del año y ya se ubica en torno a 36%. Es decir que los precios en dólares de los bienes y servicios en la Argentina son mucho más bajos que en Brasil. Esto es porque un dólar en la Argentina cotiza, en promedio, a $ 3,10 y en Brasil a R$ 2,25.

Para los amantes del dólar alto, la situación constituiría una garantía para el desarrollo exportador y, por ende, un pilar de la balanza comercial.

Sin embargo, lo acontecido en los últimos años no parece convalidar esta tesis. Fundamentalmente a partir de mediados de 2003, cuando comenzó a revertirse el saldo comercial bilateral a favor de Brasil. En 2002, el superávit fue de u$s 2.400 millones para la Argentina, y un año después se redujo a sólo u$s 111 millones.

Cabe señalar que en gran parte de 2003 y 2004 hubo una especie de convertibilidad uno a uno entre el peso y el real. Pero esto no duró mucho tiempo, porque el real comenzó a apreciarse. De esta forma, a fines de 2004 la ventaja cambiaria a favor del peso llegó a 10% y se incrementó el año pasado cerca de otro 18% más. Así y todo, el saldo comercial pasó a ser significativamente deficitario para la Argentina en u$s 1.804 millones en 2004, para alcanzar el año pasado un récord de u$s 3.674 millones.

Pocas dudas quedan entonces de que más allá del nivel del tipo de cambio, el crecimiento económico es clave para el comercio exterior. La economía argentina creciendo por tres años consecutivos a una tasa anual de 9% promedio pudo más que un dólara 3 pesos. Además, la Argentina parece no exportar lo que importa Brasil. O sea, que la oferta exportable argentina no se adapta a las demandas de importaciones de Brasil.

Ahora bien, desde el punto de vista de nuestro principal socio comercial, que mira más allá de su balanza con la Argentina, el tema cambiario pasó a ocupar la agenda del gobierno brasileño. Más aún con la llegada de Guido Mantega al Ministerio de Hacienda en reemplazo del ortodoxo Antonio Palocci.

  • Interés

    Debe recordarse que semanas atrás el dólar en Brasil llegó a cotizar a 2 reales.

    Claro que detrás de esta fuerte apreciación se esconde la atractiva tasa de interés local (la más alta del mundo), hoy en 15,25% anual.

    En la actualidad, el dólar fluctúa con las turbulencias mundiales entre 2,2 y 2,30 reales.Pero hay que tener presente que los industriales brasileños consideraban como nivel crítico 2,5 reales. Algunos señalan que pese a ello, en los últimos dos años Brasil batió récords de exportaciones.Pero esto estuvo muy ligado a los precios récord de los commodities.

    El reciente cimbronazo financiero mundial ya hizo parte del trabajo sucio al devaluarel real 15%, pero segúnel clamor de los exportadores brasileños aún resta mucho para recuperar la rentabilidad del sector que ha caído 30% desde 2002.

    La Confederación Nacional de la Industria (CNI) agregó otro dato: el costo laboral en dólares creció 34% el año pasado.

    Todo ello conspira, dicen los industriales, contra el dinamismo de las exportaciones que han visto caer fuertemente su tasa de crecimiento.

    En este contexto, el arribo de Júlio Gomes de Almeida a la Secretaría de Política Económica del Ministerio de Hacienda muestra un giro de Lula da Silva hacia el desarrollismo que pugna por dólar alto y menores tasas de interés. Su nombramiento ha sido, lisa y llanamente, el desembarco de la industria en Hacienda.

    En la puja por el nivel de las tasas no extrañó que Henrique Meirelles, titular del Banco Central y sobreviviente del equipo de Palocci, salió a advertir que las exportaciones caerían, pero, por un menor crecimiento mundial.

    Con Almeida cabe esperar más medidas orientadas a aumentar las exportaciones industriales, establecer mayores controles a los capitales especulativos, más gasto en infraestructura y presión para que las tasas estén por debajo de 10% anual.

    En el pensamiento de Almeida, el dólar actual provoca desindustrialización. De modo que hará, en un año electoral, todo lo posible para recuperar un tipo de cambio competitivo.
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar