Críticas llegan al Fondo: comienza su cumbre anual
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Bradford apuntó que el FMI se convertirá esta semana en un importante foro de discusión, pero indicó que esa función debería de reforzarse para poder convocar en reuniones extraordinarias a los banqueros centrales y ministros de finanzas en caso que sea necesario. Esos encuentros, sostuvo Bradford, podrían incluir también al sector privado y deberían de permitir al FMI tener un mayor protagonismo regulador y supervisor.
El analista consideró que otra opción sería crear un grupo más reducido dentro del organismo que actuara con la agilidad que requieren las situaciones en las que nos encontramos.
Para David Wyss, economista jefe de Standard & Poor's, «es evidente que a medida que los mercados se hacen cada vez más y más globales es necesaria una regulación coordinada a nivel mundial». Wyss espera que ése sea uno de los temas de debate durante la próxima asamblea conjunta del FMI y el BM, que llega sólo unos días después de que el Congreso de EE.UU. sancionara un plan de rescate que permitirá al gobierno adquirir los «activos tóxicos» que han desestabilizado las instituciones financieras, por un monto de hasta u$s 700.000 millones.
«La aprobación de esta ley ayuda y permitirá desbloquear los mercados crediticios», comentó Wyss, quien cree que ahora es Europa la que está en la cuerda floja. El economista adelantó que buena parte de las discusiones de los ministros de finanzas y banqueros centrales que se darán cita en Washington giren en torno a las actuales turbulencias en los mercados y en cómo impedir que sus ondas sigan expandiéndose.



