Hong Kong (Reuters) - Cientos de manifestantes siguen en prisión como saldo de una noche de luchas callejeras entre los que protestaban contra la globalización y la policía. Sin embargo, ayer, con el fin de la VI Conferencia de la OMC, Hong Kong dio un respiro de alivio cuando miles de militantes antiglobalizadores marcharon pacíficamente.
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La peor violencia callejera en la ciudad en décadas dejó a más de 140 personas heridas y a 900 manifestantes presos, en su mayoría surcoreanos, que serán juzgados de acuerdo con las leyes de Hong Kong, según afirmó Donald Tsang, el presidente ejecutivo del país.
La tranquila ciudad de siete millones de habitantes observó con asombro el sábado cómo cientos de personas que marchaban contra el libre comercio atacaban a la policía antimotines mientras trataban de seguir su camino hacia el centro de convenciones del puerto en donde se llevó a cabo el encuentro.
Ayer, luego de que se dispersaran los protestantes, un grupo de cien surcoreanos permanecieron en una sentada pacífica. «No tenemos ningún plan para crear problemas. Estamos aquí porque los campesinos coreanos están en la cárcel y sin ellos no volvemos a Corea del Sur», dijo uno de los surcoreanos.
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