14 de febrero 2006 - 00:00

Cumbre con empresarios para detectar culpable

El gobierno aún no puede explicar el origen del foco de aftosa aparecido la semana pasada en el país, según lo confesado ayer por el titular del SENASA, Jorge Amaya, a los ganaderos, consignatarios y frigoríficos argentinos. Es que la aftosa logró reunir nuevamente en una mesa al gobierno y a la llamada «cadena de ganados y carnes», parte de la cual está compuesta por los ganaderos que se rebelaron ante el gobierno por la firma de un acuerdo de precios para la carne.

«Hay que hacer borrón y cuenta nueva, dejando las diferencias de lado para trabajar todos juntos frente a este accidente sanitario», dicen los presentes que dijo Amaya en una reunión que encabezó junto con el subsecretario de Política Agropecuaria, Fernando Nebbia, y varios funcionarios del área sanitaria y de comercio agrícola.

• Rifle sanitario

Mientras se confirmaba que Argelia también cerró su mercado y que el gobierno de Venezuela tiene fuerte presión de sus ganaderos para que también se bloquee el ingreso de ganado en pie y de carne, se aseguró que en el establecimiento San Juan, donde encontraron los animales afectados, ya se sacrificaron más de 700 animales y que «ya está todo preparado para aplicar el rifle sanitario al resto de la hacienda». En efecto, Amaya confirmó que se sacrificarán todos los animales del Establecimiento San Juan, un total de 3.012 vacunos, 30 ovinos y 25 caprinos. Esto implica que el Estado deberá reconocerle a sus propietarios el valor de dicha hacienda, siempre y cuando no se confirme negligencia por parte de los administradores. El rifle sanitario al ganado implicará una erogación cercana a los $ 2.400.000, según cálculos groseros, aunque no todos los animales tienen el mismo valor.

El eje de la reunión se centró en el origen del foco. Ante la certeza de que no había actividad viral en la zona, debido a sucesivas vacunaciones efectivas, Jorge Amaya y Jorge Dillon, director de Sanidad Animal del organismo sanitario, presentaron las hipótesis que maneja el organismo para identificar el origen del virus y la causa del foco:

• Problemas en la vacuna utilizada.

• Problemas en la vacunación.

• Movimiento clandestino de animales.

Lo cierto es que no hubo nuevas manifestaciones de la enfermedad en la zona, hecho que, según Agricultura, « brinda la posibilidad de pensar una reacción positiva por parte de los mercados internacionales».

• Prudencia

La expectativa ahora se focaliza en lo que el SENASA llama «silencio viral». Si no existe un nuevo foco durante el término de 15 días, se sustentaría con más fuerza la hipótesis de animales movilizados clandestinamente, situación rechazada de plano por los propietarios de la firma que reconoció el foco en su establecimiento. De todas formas, cualquiera sea el caso, deberá reconocerse cierta flexibilización en los controles (de tránsito, de mantenimiento de la vacuna o bien del trabajo operativo).

«Hay que trabajar con prudencia. Por estos días, todo lo que se dice sin sustento termina perjudicando a los mercados internacionales y, en definitiva, a los productores»,
decía el economista Daniel Asseff, que representó a la entidad de productores Coninagro. El especialista indicaba también que «es prematuro hablar de valores y de bajas en la exportación, porque no se saben los alcances reales de las prohibiciones de los países de destino». Todas las entidades, sin excepción (consignatarios, cámaras de frigoríficos y productores) destacaron «la rapidez y la transparencia que busca el SENASA en sus acciones».

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