26 de diciembre 2000 - 00:00

Cupones Bursátiles

«2001 cotiza a la baja»... un buen título gancho para una nota, pensamos, y esto es fruto del buen diario «El País» -de España- sobre el que solemos inclinarnos cuando queremos tener alguna visión actualizada del mundo y que provenga (como es costumbre) de ediciones norteamericanas. El caso es que el título encaja bien con la nota, la que seguramente le será interesante al lector inversor local, por cuanto las referencias a pronósticos sobre las Bolsas europeas, incorpora conceptos que nos deberán tocar de lleno o por reflejo. Comienzan por decir que el 2001, sucesor de un año 2000 que fue flojo y que puso término a un quinquenio de subas, mueven a la intensa cautela de los analistas. Y al lanzar una cifra, son mayoría los que no ven más de 10% de incremento en los índices -en el año-inclusive en dos fases que irían a integrarse. En el primer semestre habría mayor «debilidad» y, en el segundo, a medida que se conozca la intensidad del llamado «aterrizaje suave» de las economías norteamericanas y europeas, se comenzarán a tomar posiciones más ofensivas en acciones. En tanto, la recomendación para el primer semestre es para dotar la cartera de «valores defensivos» y no de riesgo puro. Dentro de esas acciones para la segunda parte, no todas, sino el perfil de las «clásicas»: aquellas con beneficios asegurados y que ofrezcan pocas oscilaciones. Eléctricas, bancos, seguros, alimentos, serían los nichos a buscar. Después recién, será el momento para telecomunicaciones, así como también de las llamadas acciones de «la nueva economía»...

Esto es lo que consideran en Europa, con epicentro en España, y el denominador común que nos atañe pasa por: la realidad a la vista de economías en desaceleración, tanto en los Estados Unidos como en Europa, y la idea de abstenerse del activo de riesgo. Difícil será entonces suponer que exista alguna inversión exterior sobre mercados de la región emergente americana, cuando se cuidarán bastante hasta de los valores más renombrados. Y esto marcaría todo el primer semestre de 2001, dejando la opción para que la segunda parte del año incentive a moverse a la demanda. Si tales estimaciones se cumplen, lo imaginable es que lo que pueda conseguirse por aquí debería provenir del interior de la inversión. Inclusive despegándose de otros mercados equivalentes, y tratando de jugar cartas motivacionales fuertes y locales. No es imposible, digamos que improbables, porque aquí hay diques bastantes secos y los que tienen algo de liquidez se comprometen a bonos del Estado (como los Fondos Pensión). La cautela europea sólo se atreve a imaginar como bueno, 10% en el año, cifra que aquí motivaría muy poco, viniendo de donde venimos. En fin, es lo que dicen por allá, acaso le sirva para pensar sobre lo de aquí...

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