25 de octubre 2001 - 00:00

Cupones Bursátiles

No pasó casi nada, salvo la renuncia de un funcionario, de toda la expectativa que se había generado acerca del fin de semana pasado. A expensas de versiones, que cubrían un amplio espectro (entre medidas a lanzar, o reemplazo de un ministro clave), esa etapa se había llevado un excelente 8% de repunte, para nuestros indicadores. En realidad, una hazaña, por segunda semana siendo estrella de carteras accionarias en suba, compitiendo contra recintos que poseen mucho más respaldo que el nuestro (en lo que hace a escenario, a economía, a chances para ganar...).

El asunto es que, pidiendo permiso, despacito, acelerando en un par de ruedas y después cuidando las diferencias, unos Mervales que se iban irremediablemente abajo de los «200» puntos, se tomaron con los dedos de la cornisa, después apoyaron la mano, y últimamente se han apuntalado bien en los codos: lo que los hace bastante confiables en que no recaerán -por ahora-debajo de esa frontera inferior. Pero lo concreto es que se trepó en base a... nada. Se consiguieron resultados apuntalados por el aire de una realidad hueca, que no desvió ni un centímetro las cosas de como estaban cuando todo se caía. Misterio bursátil, o el jugarse a ciertas expectativas que pudieran dar razones en días venideros. Por de pronto, este lunes abrió la semana como reclamando esas realidades, por las que el mercado pareció subir «a cuenta». Se forjó un día bajista, que fue salvado con un contingente discreto -pero hábil-de operadores que esperaron los últimos minutos y pusieron la estocada, mejorando al índice ponderado, cuando ya no había tiempo para corregir nada más (detrás de ellos...).

Un modo de ganar tiempo, algo que sirva de eslabón para unir la semana de versiones y expectativas, con aquello que pueda aparecer, de una vez por todas...

Este diario adelantó una cierta batería de normas, que vendrían a querer modificar el escenario. Por lo que se podía recorrer en ese informe, no aparecen allí medidas que resulten «el golpe» que precisa el dormido conjunto económico nacional. Nada de original, ni que sorprenda, que venga a cubrir ese espacio que reclamamos en «cupones» anteriores. Son todos parchecitos, mientras sacaban -como se podía-un acuerdo con los gobernadores que muy pocos creen que sea cumplible, por buena parte de las provincias. La insistencia por presentar monedas paralelas -malas-bajo la advocación de que esto genere «reactivación», al devolver liquidez al sistema (?). Que la Bolsa haya tenido un tramo muy benigno, frente a estas tonterías, resulta ciertamente un acto milagroso, más que humano...

Dejá tu comentario

Te puede interesar