Cupones bursátiles
-
La economía sufrió su segunda caída mensual al hilo en mayo, a contramano de lo que esperaba el mercado
-
El salario mínimo cayó 40% real desde 2023 y está por debajo de los niveles de la década del ´90
De coincidir en el origen de este desastre actual y hacer que los hacedores se llamaran a silencio: ¿quién podría alzar la voz para algo? Pocos, los que no pecaron de manera directa, o por simple omisión, y que desempeñaron cargos con alguna participación importante en los distintos gobiernos. Pero, no. El caldero donde se hierven opiniones, supuestas fórmulas, consejos, salideras, los continúa llevando a todos. Y hay quienes después de haber dicho pavadas gruesas, lo hacen hoy todavía con más énfasis: o borrando expresamente lo del pasado. Y así, no hay mucha posibilidad de enderezar nada. Porque está lleno de tipos importantes que dicen -y lo deben creer-que hicieron buenas gestiones, que dejaron un país divino, que fueron víctimas de algo, que lo demás vino después de ellos... Son los peligros de ver «armarse la Gorda», pero a esto será mejor que le contestemos con un «Viva La Pepa», antes de tener que vivir un durísimo «tole, tole»... Expresiones que pare-cen no tener relación y no expresar nada más que algo doméstico: pero que, en los dos primeros casos son mensajes en clave. En Andalucía y al fraguarse la revolución contra Isabel II, en 1868, se repetía la expresión sobre La Gorda. También España, la Constitución se había forjado el Día de San José («Pepe», el apelativo) y ante la prohibición de los franceses invasores, los ciudadanos se pasaban un «¡Viva La Pepa!», para evitar represalias. De última, el «tole, tole» parece venir del grito del pueblo pidiendo a Pilato crucificar a Jesús metiendo gran ruido y el «quítalo, quítalo...» (tolle, tolle), ¿Le gustó?



