Nos hemos enterado de un acuerdo al que se arribó días pasados y que forjará una aleación de fuste para ocuparse de los mismos temas que ocupan también el interés de los seguidores de esta columna.
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Se trata del trabajo mancomunado que encararán el Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Capital y la Academia de Mercado de Capitales -selecta reunión de gente muy avezada, sobre la que tratamos periódicamente que se proponen reunir fuerzas y talentos para llevar adelante acciones conjuntas en pro del mercado de capitales. Esto abarcará tareas académicas y de investigación -vinculación de Web- y se han designado de modo proporcional los protagonistas de ambas entidades, para ponerse en marcha. Esto es, pasar a la práctica y abordar el frente de la temática.
Una primera muestra nos alienta grandes expectativas, porque darán auspicio conjunto a una mesa redonda que se realizará el año próximo, donde habrá de analizarse: «La marcha del mercado de capitales en los últimos cincuenta años». Interesante por demás, desentrañar un medio siglo que ha contenido todos los aspectos de las bonanzas y los desastres argentinos. Cuántas razones seguramente aparecerán, del análisis a llevar adelante, especialmente de las zonas que todavía al día de hoy se ven rodeadas de hipótesis diversas y sin ningún argumento de fondo, definitivo. La unión de dos grupos de trabajo como los nombrados asegurará en la obra final no solamente la sapiencia en el tema, sino las virtudes que no siempre se encuentran en quienes han producido análisis donde sobresalen los aspectos ideológicos de los autores, cuando no de ciertos intereses que quieren representar. El Consejo y la Academia nos prometen arribar a conclusiones equilibradas, embarcados únicamente en develar esos cincuenta años que, en muchos aspectos, han valido por un siglo: visto el desfilar de altibajos en nuestra economía y mercados.
La fecha probable será mayor para hacer coincidir este trabajo conjunto con el aniversario de la creación de la Universidad del Salvador (la importante entidad que sirvió de cuna para la Academia). Será, indudablemente, un gran desafío para los analistas designados y de suma importancia que las resultantes alcancen la dimensión y difusión general que la temática por indagar se merece largamente. Seguramente volveremos con más información al respecto, en vista del trayecto que todavía está aguardando que algún gobernante y funcionarios le otorguen el lugar natural que se merece dentro de la economía y la lubricación financiera nacional. Vale.
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