El desembarco de Petrobras con su buque insignia, haciendo una flota con aquellas que había adquirido en la Argentina, tiene la importancia inicial de incorporar otra nave de gran calado a los diezmados paneles accionarios argentinos. Y no como «certificado» -CEDEAR- que muchos suelen mal confundir con lo que es una acción lisa y llana, sino entrando como colega líder de sus pares cotizantes en nuestra Bolsa. Nunca faltarán los que observen con recelo una llegada de tal naturaleza, por aquel mal entendido «nacionalismo» de suponer que la recién arribada viene a quitar, más que a sumar, y que habrá capital local nutriendo a una sociedad de origen brasileño. Cuando lo importante es que las carteras posean cada vez más alternativas, más ventanillas de gran capacidad en todos los aspectos, para que el capital permanezca dentro de los activos accionarios y no fuera de ellos. Petrobras hará su innegable aporte en este primer sentido, que es de valía, aunque nos parece que no lo principal para calificar tal llegada a los paneles porteños.
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La aspiración mayor es que esto resulte el paso inicial -que siempre es el más difícil de dar- para que aquello que se ha venido tejiendo durante años, entre los mercados vecinos de Brasil y la Argentina, comience a plasmarse en la realidad. Una complementación entre las dos plazas y donde las especies brasileñas -no sólo Petrobras- coticen en nuestro medio, mientras que varias líderes locales concurran a los paneles del Bovespa. Siempre, como acciones.
Periódicamente hemos hablado de esto con directivos de la Caja de Valores -en especial, con Norberto Gysin, su actual titular- y siempre estaba latente la posibilidad de concretar esas transferencias mutuas de papeles cotizantes, que fueran a robustecer los dos recintos líderes de la región. Conseguir hacer congeniar los modos de operar y vencer las respectivas vallas de legislaciones resultaron obstáculos para doblegar. Anhelamos que esta llegada de la tan importante líder brasileña resulte el mascarón de proa para ver después un entrecruzar de sociedades operando en ambos recintos. Petrobras como un desembarco solitario igualmente es valiosa, pero siendo punta de lanza para una cantidad de otras líderes de su país, lo sería mucho más. Ya se trataba de especular en los comentarios, si es que se producirá una absorción de las otras dos « hermanastras» de la principal (son de distintos padres) con la que forman ahora un terceto. Pero es posible que esto demande cierto tiempo, aunque puede ser el fin natural del trío actual. Bienvenida le dio nuestra Bolsa de Comercio, el pasado viernes, hoy se la damos desde aquí.
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