25 de abril 2007 - 00:00

Cupones bursátiles

El primer día de la semana tendió a abrir, en vez de cerrar, la brecha que separa a nuestro Merval de índices de la región que ya le están sacando enorme ventaja.

Y el lunes, decayendo 1%, al doble que el Bovespa, solamente con 4% en el año se estaba quedando el conjunto de papeles líderes, ponderados. Esto lo situó a unas cuatro veces menos que el indicador chileno -el IPSA-, que sostiene la punta, en el imaginario ranking de velocidades en la renta. Pero también está a casi la mitad del rendimiento de Brasil, cuando ellos venían sufriendo bastante en los últimos tiempos. El índice Mexbol -mexicano-, fijando casi 13%, hasta la semana anterior, se colocaba en pos del chileno y repitiendo el «campeonato» de 2005 en la región. Podemos ponernos "contentos" de estar mejor que el índice Nikkei (de Japón), aunque ellos no están enterados de que les ganamos (y a nosotros no nos importe). Podrá decirse que venimos disputando palmo a palmo con el Dow Jones: el asunto es que no resultamos cotejables; hay un valor agregado sabido. Y un punto en un mercado líder mundial vale por mucho más que un mismo punto en un mercado de segundo orden.

Todo continúa convergiendo hacia un embudo, donde se advierte la casi nula correlación que existe entre indicadores económicos que se ostentan respecto de lo que consigue producir su espejo natural: la Bolsa.

Leíamos el lunes respecto del desencanto que se adueñó de los "bonistas" cuando advirtieron que el anuncio sobre corregir el desaguisado en el INDEC solamente respondía al intento de fabricar un decorado por parte de los funcionarios que « cometieron» los primeros cambios. Es como para decir: ¿y qué podía esperarse? Estamos sumidos, como tantas veces, en la máxima del: "Piensa mal y acertarás". Expresión y sentencia que bien podría formar parte de lo nuestro, cuando de describir nuestra idiosincrasia se trate.

Es increíble cómo, desde el llano, desde una simple mesa familiar o sobremesa de café, las personas tienen una alta proporción de aciertos al referirse a los asuntos turbios, y públicos, y de qué modo terminarán. Lo del INDEC era un favorito de "10 a 1", al considerarse que el eje del problema seguiría como estaba y que solamente se montaría un sainete de "volver a atrás" y corregir. Lo de pedir disculpas a la población, olvídese (sobre esto todo el mundo acertaría seguro) y que vayan a desandar lo mal realizado o hacer renunciar a responsables, también. Sin embargo, por lo leído el lunes, existió credulidad en "bonistas" que habían entonado esos títulos ante el anuncio, como creyendo en lo que les decían. Difícil ganar así en nuestro medio, solamente hay que seguir los consejos del indio: "De lo que no veas, no creas. Y de lo que veas, cree sólo la mitad...". Sabias palabras.

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