El economista Eduardo Curia alertó que el país está ingresando en un brete en materia de política cambiaria porque hoy «el tema urgente es la inflación» y admitió que en 2008 será muy difícil que la tasa se coloque en un dígito. Sugirió atacar la suba de precios con medidas para controlar las expectativas, y con la formulación de pautas de inflación para este año, «asumiendo el compromiso público de ir en 2009 hacia una meta más baja y decir cuáles serán las políticas para lograrlo». «Al intervenir en las negociaciones salariales, el gobierno reconoce tácitamente que hay una inflación superior a su propio índice», sostuvo en un diálogo radial. Los que siguen son puntos principales de su exposición:
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Si se usa el índice de precios oficial, el tipo de cambio arroja 30% a 35% de pérdida de competitividad, y en la medida que van agregándose otros rubros como algunos precios mayoristas, salarios, etc., se va agrandando la pérdida. Otros estudios económicos dicen incluso que desde la salida de la convertibilidad ya se habría perdido 80% de la competitividad obtenida por el tipo de cambio.
El tipo de cambio de cada momento también expresa historia. Por decirlo de alguna manera, Brasil «ni por las tapas» ha tenido procesos de desindustrialización como ha tenido la Argentina. La dictadura militar brasileña, que puede haber sido también ominosa en términos de derechos humanos, en el plano económico tuvo signos de desarrollismo contrastando con lo que fue la política económica vesánica de la dictadura militar nuestra.
Pero en la Argentina, la base es el tipo de cambio por el impacto que significa, 85% de la competitividad. Ahora bien, también estoy diciendo que estamos un poco metidos en un brete porque hoy el tema urgente es la inflación, por lo que llamo la «imagen inflacionaria» o expectativas inflacionarias altas de este año.
Va a ser difícil que la inflación en 2008 quede en un dígito, aunque trataremosque sea lo más baja posible... Dentro de esa urgencia, hay que replegarse y este año hacer algo parecido, un crawling peg. Tengo que resolver la urgencia y sé que voy a perder más paridad, pero estamos entrando en una problemática cambiaria.
Por un lado, aunque sea un tema de estrictos procedimientos, hay que tener un nuevo índice de precios y explicarlo a la gente muchas veces, hasta el hartazgo. Porque hay que intentar mejorar el barómetro. Con las recientes negociaciones salariales, de alguna forma,el gobierno mostró que tampoco creía demasiado en su propio índice. Ya con eso cerró la discusión.
El 2008 está jugado y por lo tanto uno no puede esperar una referencia de inflación demasiado brillante, sino que hay que buscar que la política de precios activa pueda manejar ciertos temas, como subsidios cruzados sobre rubros alimenticios, los costos y más o menos ordenar la cosa para que no se haga ese juego in crescendo de las expectativas. Algo que considero vital al respecto es que las autoridades digan de manera expresa que para 2008 vamos a ir a un superávit fiscal de más de 4% del PBI.
Hay que tener las metas de inflación con orden decreciente -el dato nuevo va a ser que en 2009 ya se anticipa una jugada hacia la baja-, y contar con la situación fiscal que señalé. Hay un tema ideológico en la política de retenciones porque muchos piensan que contribuye a cierta redistribución de la riqueza. Pero tampoco el país se puede manejar eternamente con un esquema de retenciones. De alguna manera, hay que ir hacia otro tipo de impuestos.
Tengo esperanza en el diálogo del gobierno y el sector agropecuario, pero soy sostenedor de las retenciones, incluso que sean móviles me pareció un progreso. Lo que sucede es que venían de tanto toqueteo, que esta medida, que pretendía dar previsibilidad, se recibió mal. Ahora sí, lo que falta es un efecto devolutivo.
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