28 de abril 2005 - 00:00

Danone vendió la historia

Hesperidina ya no es Bagley: el grupo francés Danone le vendió la marca, el stock y el diseño de la histórica botella del licor de mandarina al grupo Tres Blasones, de los empresarios Fernando Freixas y Jean Pierre Thibaud (ex Loma Negra y Chandon).

El producto, que ya no formaba parte del «core business» de la alimentaria francesa, fue la primera marca registrada en la Argentina, y ahora sus nuevos dueños aspiran a convertirla en el equivalente del pisco para Perú, la cachaza para Brasil o el tequila para los mexicanos. El valor pagado es poco menos que simbólico; el primer año, Tres Blasones venderá el stock adquirido (le alcanza para ese plazo), pero luego esperan cerrar un «joint-venture» con alguna licorera.


Hesperidina fue el invento de un joven farmacéutico estadounidense, Melville Bagley, que llegó al país con 24 años en 1862, y se empleó en la Farmacia La Estrella de Defensa y Alsina, que aún existe. Fue tal el éxito del «licor medicinal», que le aparecieron decenas de imitadores; por eso, el farmacéutico se convirtió en «lobbyista» y logró del gobierno de Bartolomé Mitre la creación de la Oficina de Registro de Patentes y Marcas; en recompensa por su prédica, el gobierno le permitió que Hesperidina fuera la primera marca registrada de la historia en la Argentina. Años después, Bagley se convirtió en una empresa, comenzó a fabricar galletitas, fue adquirida por la familia Mosoteguy; sus tres últimos herederos (los hermanos Carlos, Ernesto y Sara) murieron sin dejar descendencia, y la firma fue adquirida por la francesa Danone a mediados de la década pasada.

Otra curiosidad: los restos de Melville Bagley yacen en el Cementerio Británico, y Danone debe pagar un «fee» mensualde $ 100 en concepto de mantenimiento.

Los franceses también desmantelaron la vieja planta del barrio de Barracas -toda la producción está a cargo de Arcor desde el año pasado, cuando firmaron un joint-venture por el negocio de las galletitas- y se la vendieron a un desarrollador inmobiliario, que derrumbará parte de la fábrica para hacer edificios y reciclará otra parte en «lofts».

«Creemos que la marca tiene un gran potencial.Ya estamos trabajando con jóvenes bartenders en fórmulas de cócteles que incluyan Hesperidina»,
dijo a este diario Freixas.

Su firma tiene la ventaja de contar ya con una red de clientes: además de ser dueños de la bodega de vinos Ruca Malén, son los importadores de Absolut Vodka, Remy Martin, Rum Negrita, Cointreau, Drambuie y otros licores y bebidas.

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