Avanza la idea en el Banco Central de congelar los plazos fijos y obligar a su renovación, es decir, no permitir ni siquiera su traspaso de un banco a otro y tampoco transferirlos a caja de ahorro o cuenta corriente. Los datos que recibió del BCRA el secretario de Hacienda, Rodolfo Frigeri, indicaban que existen 34.500 millones de plazos fijos en dólares y 6.000 millones en pesos.
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La fuga hacia cajas de ahorro y cuentas corrientes desde que Cavallo impuso el «plan freezer» hizo que estas dos alternativas crecieran hasta 40% en monto y ya no hacen posible la rápida vuelta a la actividad normal en el sistema financiero. Precisamente éste es el principal problema que encuentran en el gobierno para solucionar en el corto plazo. Ya se descartó (en realidad nadie se animó a proponerlo por el miedo a un inmediato «cacerolazo») una «quita» de un determinado porcentaje de las tenencias de ahorristas en las entidades. Sólo queda entonces la alternativa de seguir con el esquema actual y quizá flexibilizando en parte la disponibilidad de efectivo de las cuentas salario.
Pero una alternativa que se discute es la de entregar un vale, pagaré, o bono del Banco Central al público por los activos que se encuentran inmovilizados o congelados en el sistema financiero. Es una idea que aún sigue en estudio, pero que también generaría un fuerte rechazo en inversores, aunque por lo menos, daría la posibilidad de tener cierta liquidez a los que, por ejemplo, tendrían los activos no disponibles si se congelan totalmente los plazos fijos.
La falta de liquidez en cuatro entidades, tres oficiales pero en ningún caso de extrema gravedad, obligó al Banco Central a demorar la reapertura de las operaciones más allá de los cambios que se estudian introducir al «plan freezer».
• Compensación
Como no hubo una definición sobre qué mecanismo utilizar para asistirlas, éste fue un factor que jugó un rol importante para que hoy nuevamente se limiten las operaciones en bancos y al mismo tiempo se decida un nuevo feriado cambiario. Por este motivo, las operaciones que se autorizaron ayer son sólo movimientos «intrabancos», es decir, dentro de las cuentas de una misma entidad sin que signifiquen caída de depósitos.
Con respecto a las reservas en dólares del BCRA, la política pasaría directamente por «sentarse arriba» de éstas e, incluso, pagar las importaciones con los dólares que generen las exportaciones.
Es decir, poner un sistema de compensaciones interno. Lo mismo con las transferencias al exterior y los pagos de tarjetas de crédito por gastos fuera del país. En definitiva, son medidas que harían trepar la cotización del dólar en casas de cambio, se hicieron a 1,30 peso últimamente, pero darían la posibilidad al gobierno de decir que sigue el 1 a 1, aunque esto nada más sea algo virtual, y limitado a operaciones comerciales. Ayer colaboradores de Rodolfo Frigeri -se sumará Alfredo Calabresi al equipo- aseguraron a Ambito Financiero que la pesificación está totalmente descartada y confesaron que el sistema trimonetario «no se podrá mantener por mucho tiempo».
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