Montevideo (enviado especial) - Hugo Chávez llegará a la cumbre de presidentes del Mercosur con la intención de mostrarse agradecido por la decisión de los cuatro socios originales del bloque de dejarlo sumarse al grupo, aunque sea como un socio político o estratégico. El presidente de Venezuela utilizará el método que más conoce: desplegar promesas de inversiones sobre la base de la renta que le deja el petróleo.
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Ayer se conoció en Uruguay una de estas promesas. El venezolano anunciará, nuevamente, su intención de desplegar en este país y en la Argentina una red de estaciones de servicio que en conjunto sumarían más de 250. Para esto firmará acuerdos con la local ANCAP y recordará el compromiso con la argentina ENARSA, asegurando que dispone para este proyecto de más de 200 millones de dólares.
Estos se distribuirían, siempre según la información que viene de Venezuela, en la construcción de nuevas estaciones como en la adquisición, para el caso argentino, de instalaciones de locales que no son de bandera, esto es que no responden a las empresas Repsol YPF, Shell, Esso o Petrobras. El «hit» chavista de las estaciones de servicio no es nuevo en la Argentina. Se sabe que este anuncio se realizó en Buenos Aires al menos en tres oportunidades y que hasta ahora sólo se concretaron dos de las más de 150 estaciones prometidas: una en la Capital Federal (en la avenida Del Libertador, frente a la ESMA) y otra en la provincia de Buenos Aires, en la localidad de San Fernando sobre la autopista Panamericana. Sin embargo, se trata de una novedad para Uruguay.
El gobierno de Tabaré Vázquez confía en la palabra del venezolano, y se cree dentro del gabinete del presidente uruguayo que el hecho de ser ANCAP una empresa pública y manejada por el Estado facilitaría el proceso.
• Promesa
La de estas estaciones de servicio no sería, además, la única promesa que Chávez traerá a Montevideo como contrapartida a su ingreso político al bloque. El presidente venezolano le garantizará a Kirchner la compra de más títulos públicos de la deuda argentina, superando los u$s 600 millones prometidos en la reunión de Puerto Ordaz de hace 15 días. Se habla de una compra total de más de u$s 1.000 millones durante todo 2006.
También Chávez volverá en Montevideo con los proyectos del gasoducto que debe unir Venezuela con la Argentina, pasando por las costas brasileñas. En este tema se espera que en algún momento se concrete una reunión esperada, al menos por el gobierno argentino: Chávez debería conversar con el titular del BID, el colombiano Luis Alberto Moreno, un eventual financiador del proyecto que demandaría en total más de u$s 2.000 millones. Se sabe que Moreno es un hombre muy cercano al gobierno de George W. Bush y el hecho de que pueda ser convencido por el caribeño sería el principal desafío para la viabilidad del gasoducto.
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