San Pablo, Brasil (Reuters y EFE) - El Banco Central de Brasil canjeó ayer u$s 1.133 millones de bonos Brady por títulos Global a más largo plazo, en una operación que fue calificada por el mercado como «relativamente exitosa». Se trata de la primera recompra de bonos Brady desde 2001 con el objetivo de aprovechar la disminución en el costo de financiamiento y mejorar el perfil de la deuda brasileña.
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La operación fue un canje de deuda vieja por nueva. Incluyó la emisión de u$s 500 millones de bonos Global con vencimiento en 2011 y u$s 833 millones a pagar en 2024. Estos bonos tienen una tasa nominal anual de 10% y 8,875%, respectivamente. A cambio de estos nuevos títulos se rescataron bonos Brady Par por u$s 452 millones y Discount por u$s 848 millones, ambas series emitidas en 1994.
La operación tuvo un tropiezo porque una cantidad no detallada de los bonos C-Bonds, también ofrecidos ayer, «no fueron aceptados», según el Banco Central de Brasil, que preside Henrique Meirelles. Esto significa que el mercado no compró esta nueva emisión de C-Bonds, pese a que esos papeles suelen tener una enorme liquidez en el mercado secundario.
Según fuentes del mercado, para aceptar esta variedad de bonos, los inversionistas exigían un rendimiento superior al que el Central estaba dispuesto a pagar por ellos. Los bonos Par, Descuento y C-Bonds, de la familia de los Brady, fueron emitidos en la década pasada en la última refinanciación de la deuda pública brasileña. Tienen garantía soberana de la República de Brasil y respaldo del Tesoro estadounidense, por lo que, al ser sacados de circulación, el Tesoro brasileño liberó para sus arcas alrededor de u$s 490 millones en garantías colaterales. Esta ganancia fiscal instantánea de la recompra de deuda es otra de las razones por la que estas operaciones son bien recibidas por los analistas.
Sin embargo, para varios operadores, a pesar de tener un rendimiento menor, los Bradies ofrecen mayor seguridad que los bonos Global lanzados en el canje de deuda llevado a cabo mediante los bancos de inversión estadounidense JP Morgan y Morgan Stanley. «La operación estuvo básicamente dentro de lo que esperaba el mercado, que era de entre u$s 1.000 y 1.300 millones por el canje», dijo Sergio Machado, director del Tesoro del Banco Factor, en San Pablo. «El resultado del bono C fue ligeramente decepcionante. El banco puso muchas restricciones a la operación», agregó.
No obstante ello, el mercado financiero vio «la mitad del vaso vacía», según varios analistas. Esto es, se guió por el lado negativo, y la no colocación de los C-bonds fue vista como un fracaso, a pesar de que el país mejoró el perfil de la deuda por los u$s 1.333 millones canjeada con el resto de los papeles. De hecho, los indicadores financieros reflejaron cierta decepción de los operadores sobre el canje. Mientras que la Bolsa de San Pablo perdió 1,09%, el dólar subió hasta los 2,97 reales.
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