Los precios al consumidor estadounidenses cayeron a una tasa récord en noviembre por segundo mes consecutivo, según mostró hoy un informe oficial que agitaría el temor a que la recesión económica dé paso a un período de deflación.
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El Departamento de Trabajo dijo que el índice de inflación minorista cayó un 1,7 por ciento el mes pasado tras bajar un 1 por ciento en octubre, en descensos récord desde que comenzaron a recopilarse datos en 1947.
La medición subyacente, que excluye los precios volátiles de los alimentos y la energía, se mantuvo sin cambios en noviembre tras haber caído un 0,1 por ciento en octubre.
La caída en el índice general superó las expectativas de los analistas consultados por la agencia Reuters, que esperaban una baja del 1,2 por ciento.
Sobre una base interanual, los precios subieron un 1,1 por ciento tras un incremento del 3,7 por ciento en octubre, marcando la menor alza desde mediados del 2002.
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