La Argentina y Brasil pudieron darle un respiro a su relación comercial bilateral e intentar reflotar el alicaído Mercado Común del Mercosur, al definir el Pacto Automotor y la reactivación del Convenio de Crédito Recíproco (CCR), dos de los capítulos más importantes y demorados por dentro del proceso de integración. La definición de los dos tratados la dieron Eduardo Duhalde y Fernando Henrique Cardoso en el primer encuentro bilateral en Brasilia que los dos mandatarios formalizaron desde que el presidente argentino llegó al gobierno. Para Duhalde este viaje no fue algo menor.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Fue el propio Fernando Henrique Cardoso el que personalmente invitó la semana pasada a Duhalde para que viaje a Brasilia, asegurándole un clima positivo y la seguridad de la firma de acuerdos importantes. La misma certeza se le dio desde Buenos Aires, donde el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Martín Redrado, le aseguró a la Casa Rosada que se llegaría a tiempo para firmar varios acuerdos comerciales bilaterales demorados por años. Finalmente ayer Duhalde pudo rubricar más de siete acuerdos diferentes, la mayoría de éstos de importancia cierta, además de poder protagonizar una cumbre con muchas de las visitas diplomáticas clásicas que los jefes de Estado hacen cuando visitan Brasilia. Así, Duhalde cenó el miércoles por la noche en el palacio del Planalto, donde tuvo ayer una larga reunión de trabajo. Luego en Itamaraty, la mítica cancillería brasileña, almorzó al mediodía y finalmente visitó el Memorial JK, un monumento construido en el centro geográfico de la capital brasileña en memoria de Juscelino Kubitschek, presidente entre 1956 y 1961, fallecido en 1976 y quien construyó la capital del país vecino. Ayer a las 17 Duhalde tomó el avión de regreso a la Argentina. Como despedida, Cardoso le dejó una frase de amistad: «Espero que a partir de su gobierno los argentinos terminen pensando en pesos». Los principales acuerdos firmados ayer por la Argentina y Brasil, a los que ahora deberían sumarse Uruguay y Paraguay, los otros dos socios del bloque, son los siguientes.
Se acordó flexibilizar el intercambio de vehículos entre los dos países. Hasta ahora el acuerdo vigente hablaba de la necesidad de importar y exportar la misma cantidad de unidades. Cuando una terminal no lograba en un año esta meta, estaba obligada a compensar monetariamente al otro país. El nuevo criterio a aplicar será el «coeficiente de desvío», con el cual la Argentina podría exportar 2,2 puntos más que las importaciones de unidades brasileñas por año en 2003, 2,4 en 2004, 2,6 en 2005 y desde el régimen de intercambio se liberalizará desde el año 2006. La medición del cumplimiento de estas pautas será global, y sólo cuando haya distorsiones se aplicará solamente para las terminales donde exista un desvío superior a los puntos pactados.
Este pacto le permitiría a la Argentina enviar un piso a Brasil de 130.000 unidades desde 2003, casi sin temores de multas. Si a este número se le suman las 50.000 unidades que la Argentina le podrá exportar a México y las 20.000 que se enviarán a Chile, en total la Argentina exportaría por un piso de 200.000 vehículos desde el año próximo.
• Convenio de créditos recíprocos (CCR)
Este régimen, suspendido desde 2001, se basa en la aplicación de garantías desde los bancos centrales de la Argentina y Brasil para cubrir incumplimientos por parte de los importadores. La Argentina mantenía una deuda de 200 millones de dólares anterior a enero de 2002, cuando el gobierno argentino devaluó la moneda, lo que convirtió al régimen en obsoleto. Ahora el sistema volverá a funcionar pero con tres capítulos diferentes. En el primero, los bancos centrales liquidarán el saldo cuando el monto no supere los 200.000 dólares por envío. En el segundo, quedarán afuera de estas compensaciones las exportaciones de vehículos. En el tercero, se abren etapas de negociaciones para el pago en cuotas de la deuda de los 200 millones de dólares.
• Acuerdos en bloque
Los dos países se comprometieron a avanzar en acuerdos de comerciales con China e India en bloque. Hasta ahora los dos países habían comenzado a negociar acuerdos bilaterales (la Argentina con China y Brasil con la India). La idea de las dos cancillerías es unificar los avances, por ahora lentos, en estos acuerdos de apertura comercial para firmar eventualmente tratados entre estos países y el Mercosur como bloque. A este esquema se podrían sumar además las negociaciones con Sudáfrica. Según Redrado la idea de avanzar en este tipo de acuerdos es la de «dejar de lado el establecimiento de las zonas de libre comercio para avanzar en la metodología de preferencias arancelarias sectoriales».
• Salvaguardas y dumping
La Argentina se comprometió a no abrir investigaciones contra la importación de textiles desde Brasil. Esta medida había sido impulsada durante el gobierno de Fernando de la Rúa y se basaba en la protección de los fabricantes de este sector en la Argentina. La devaluación del peso dejó de lado la importancia del tema y ayer se dio oficialmente por terminada la cuestión. Con argumentos similares vinculados con el tipo de cambio, la Argentina se comprometió también a retirar de la Organización Mundial de Comercio (OMC) la presentación por dumping contra la importación de carne de pollo desde Brasil.
Dejá tu comentario