Mientras el Gobierno enfrenta el desafío de acumular reservas y obtener acceso al financiamiento externo, distintos informes privados calculan cuál es el nivel de riesgo país necesario para que la deuda argentina sea sostenible. Al mismo tiempo, de manera favorable para el equipo económico, algunos indicadores financieros muestran señales de estabilización del sistema.
Deuda: para la city, el riesgo país debe bajar unos 170 puntos para refinanciar vencimientos de forma sostenible
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“El BCRA compra dólares, pero luego el Tesoro se los saca“, indica la consultora LLZ Macro.
Un informe semanal de la consultora LLZ Macro y Finanzas, del economista Leandro Ziccarelli, plantea que el principal desafío del programa económico es lograr que las compras de divisas del Banco Central (BCRA) se traduzcan en una verdadera acumulación de reservas.
El reporte explica que, tras el resultado electoral favorable de octubre de 2025, el Gobierno comenzó a testear las condiciones de mercado para evaluar la posibilidad de refinanciar los compromisos en moneda extranjera. Como parte de esa estrategia, el BCRA anunció que desde el 1° de enero de 2026 iniciaría un programa de compra de reservas internacionales con el objetivo de fortalecer la posición externa y, al mismo tiempo, remonetizar la economía.
El anuncio, bien recibido por los mercados, coincidió con un momento favorable para la deuda emergente. Sin embargo, según la consultora, la mejora no terminó de colocar al Tesoro en condiciones de financiar el total de sus vencimientos y obligó a retirar divisas del BCRA.
En la práctica, el fenómeno se traduce en una dinámica ya conocida: el BCRA compra divisas en el mercado, pero luego el Tesoro retira parte de esas reservas para afrontar vencimientos de deuda. “El BCRA compra dólares, pero luego el Tesoro se los saca”, resume el informe, lo que genera dudas sobre la capacidad del programa para acumular reservas netas de forma sostenida.
Asimismo, en su última presentación pública en Mendoza, el ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que Gobierno “va a pagar siempre y va a honrar todas sus deudas”.
“Nuestra política financiera va a ser seguir repagando los bonos globales y financiarnos en nuestro propio mercado de capitales, además de avanzar con financiamiento alternativo, que esperamos anunciar próximamente”, explicó Caputo. Según el analista Christian Buteler, los vencimientos en moneda extranjera de 2026 rondan los u$s16.000 millones, incluyendo los Bopreales.
Riesgo país: cuál es el nivel necesario para que la deuda sea sostenible
Para analizar si esa dinámica puede estabilizarse en el tiempo, LLZ realizó un ejercicio de sostenibilidad de la deuda pública. El cálculo parte de algunos supuestos macroeconómicos: una deuda consolidada cercana al 75% del PBI, un crecimiento estimado para 2026 de 3,4% y un superávit primario de 1,5% del PBI, en línea con el objetivo acordado con el FMI.
Con esos parámetros, la consultora estima que la tasa real máxima a la que Argentina podría refinanciar sus vencimientos sin que la deuda aumente sería de 5,5%. Si a ese valor se le suma una inflación estadounidense cercana al 2,5%, la tasa nominal sostenible en dólares se ubicaría en torno al 8% anual.
Tomando como referencia el rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a diez años, cercano al 4,15%, ese nivel de tasa implicaría que el riesgo país convergiera hacia 385 puntos básicos.
Actualmente el indicador ronda los 555 puntos básicos, por lo que sería necesaria una compresión adicional cercana a 170 puntos para que la dinámica de la deuda resulte consistente con el escenario macro proyectado. En caso de que esa compresión financiera no se produzca, para la consultora la alternativa sería profundizar el ajuste fiscal. Bajo los parámetros actuales, el superávit primario necesario para estabilizar la deuda implicaría un esfuerzo del 2,6% del PBI.
“Como ambas cosas son complejas en el corto plazo, el Gobierno debería apuntar a un mix razonable (un poco de compresión y algo más de superávit)”, concluye LLZ en este sentido.
Acumulación de reservas: estado de situación según el mercado
El informe también analiza el ritmo de compras de divisas del Banco Central. En lo que va de 2026, la autoridad monetaria adquirió más de u$s2.800 millones, con un promedio cercano a u$s70 millones diarios.
Sin embargo, ese flujo no alcanzó para compensar las ventas de dólares al Tesoro destinadas a pagar deuda y compromisos con el FMI. Bajo la metodología utilizada por la consultora, las reservas internacionales netas serían actualmente negativas en unos u$s2.900 millones.
En ese sentido, si el ritmo actual de compras se mantuviera durante todo el año, las reservas netas podrían cerrar 2026 positivas en torno a u$s3.200 millones.
No obstante, el punto crítico es que la autoridad comandada por Santiago Bausili debería sostener un promedio de compras de al menos u$s39 millones diarios para evitar que las reservas vuelvan a deteriorarse.
Pero los datos históricos analizados por la consultora muestran que ese ritmo sólo se logró en aproximadamente 30% de las observaciones. ”Es probable que para que haya acumulación de RIN necesitemos que el Tesoro acceda a más rollover en moneda extranjera que el que tenemos proyectado”, entiende LLZ.
Mejora el índice de estabilidad financiera
En paralelo a la discusión sobre la sostenibilidad de la deuda, algunos indicadores muestran una mejora en las condiciones financieras.
El Índice Semanal de Estabilidad Financiera (ISEF) elaborado por la consultora Analytica registró una suba de 1,6% en la semana del 2 al 6 de marzo, luego de dos semanas consecutivas de caída. El indicador se ubica actualmente 10,7% por encima del nivel de estabilidad observado al inicio del programa económico.
El índice combina siete variables de mercado: el riesgo soberano, el tipo de cambio, el desempeño del Merval, la operatoria en instrumentos dólar linked, el interés abierto en futuros y el ritmo de compras de divisas del Banco Central.
Según Analytica, la consultora del economista Ricardo Delgado, la mejora reciente se produjo a pesar de que las compras del BCRA se desaceleraron hasta u$s291 millones en la semana, luego de varias semanas por encima de los u$s300 millones.
Ese nivel se ubicó por encima del compromiso oficial de adquirir alrededor del 5% del volumen del mercado cambiario, aunque por debajo de los u$s372 millones semanales que la consultora considera prudenciales para acompañar los vencimientos de deuda de corto plazo.
Entre los factores que ayudaron a sostener el índice se destacaron la estabilidad de la tasa de caución, la ampliación del spread respecto de la tasa TAMAR y la distancia del tipo de cambio respecto del techo de las bandas cambiarias, que se mantuvo elevada incluso en un contexto de turbulencias internacionales.
Según la consultora, desde el inicio del programa cambiario, el BCRA acumula compras por u$s3.006 millones, un monto 56,4% superior al que correspondería bajo el compromiso inicial de adquirir solo el 5% diario del volumen del mercado de cambios.
Sin embargo, bajo un esquema de acumulación “ideal” que contemple los vencimientos de deuda de los próximos tres meses, las compras deberían haber alcanzado u$s3.563 millones.
De todos modos, el indicador también registró algunas señales amarillas. Por caso, el aumento de la operatoria en instrumentos dólar linked, que reflejaría un incremento de las expectativas de devaluación luego de varias semanas de apreciación cambiaria.
También incidió negativamente la caída del índice S&P Merval del 1,9% en dólares, el segundo descenso consecutivo del mercado accionario.






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