Kiguel: "Con un manejo razonablemente bueno, la deuda en pesos es refinanciable"

Economía

El economista afirma que el stock es chico en relación al PBI. Y señala que, con una modificación de las metas trimestrales del FMI, lo más exigente quedará para fin de año.

,El economista Miguel Kiguel, ex secretario de Finanzas y director de la consultora Econviews, asegura que no existen condiciones para que la Argentina tenga que ir a un reperfilamiento de su deuda en pesos, algo que preocupa hoy por hoy a los operadores de los mercados. El analista afirma que con un manejo “razonablemente bueno” se pueden refinanciar los compromisos. En cuanto al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), consideró con la modificación de las metas trimestrales lo más exigente quedará para fin de año. A continuación, el diálogo que mantuvo con Ámbito.

Periodista: Las metas del primer trimestre con el FMI es probable que se cumplan. Pero, ¿cómo ve la situación hacia adelante?

Miguel Kiguel: Creo que las metas del primer trimestre se van a cumplir, ahí no va a haber problema, sobre todo las metas de programa, las de acumulación de reservas, de déficit fiscal, de emisión monetaria. La inflación es claramente más alta que con la que se hizo el programa y lo mismo el tipo de cambio real. Por lo cual no veo problemas para el desembolso del primer trimestre. Me parece que ahí va a estar todo bien, pero esta revisión también mira cómo viene la meta del segundo que todavía no se cerró.

P.: ¿Qué puede mirar el FMI para el segundo trimestre?

M.K.: El Fondo va a mirar y va a sugerir cosas de acuerdo a cómo viene evolucionando la economía argentina. Y ahí veo algunos puntos complejos. Uno de ellos es el de las reservas, donde hay un desvío. La acumulación viene muy lenta, de hecho en el mejor momento de liquidación el Banco Central no está pudiendo acumular el stock. Los números fiscales probablemente también van a estar ajustados. Lo fiscal pareciera difícil pero no imposible y en materia monetaria, que había un límite sobre cuánto puede financiar el BCRA al Tesoro, eso se va a cumplir.

P.: ¿Tienen que cambiar las metas?

M.K.: En base a declaraciones que ha hecho el Fondo, creo que lo que va a hacer el organismo y el Gobierno argentino es de alguna manera rebalancear las metas. ¿En qué sentido?. Las metas para diciembre van a quedar tal cual estaban, pero la trimestralización de las metas se va a cambiar para darle al Gobierno tiempo para que vaya tomando las medidas que considere necesarias para ir cumpliendo. La exigencia mayor sería hacia fin de año. Lo otro que seguramente se va a hacer es que como la inflación es más alta (el programa se diseñó con una inflación del 43% y el REM dice que va a ser del 72,5%), cambiar las metas nominales. Se van a recalibrar aunque en términos de PBI seguirán igual.

P.: Una de las patas del programa es la capacidad del Tesoro de financiarse en pesos, pero el mercado le compra deuda a a plazos que no pasan del segundo semestre del 2023 por temor a un reperfilamiento. ¿Es posible eso?

M.K.: En Argentina ha pasado de todo pero hay que ver los números. Una cosa es lo que puede pasar y otra son los números. La verdad es que la deuda argentina tanto en pesos como en dólares, en un país normal, no debería generar preocupación. La deuda en pesos es del 7% del PBI, que es un número chico, y la deuda en dólares es el 15%. Se trata de números que no deberían preocupar.

P.: Pero el mercado parece no ver eso…

M.K: Lo que pasa es que se han tirado rumores por ahí de que la deuda en pesos es grande. El Fondo en su primer reporte, lamentablemente, expresó cierta preocupación por la deuda en pesos. Es muy importante ver qué dice ahora respecto de ese tema. Puede haber algunos cambios, Y en ese sentido, como hoy en día el Gobierno está débil, con problemas de generar credibilidad, aparecen todo tipo de rumores. Ahora bien, digo que con un manejo razonablemente bueno yo creo que la deuda es refinanciable. Un reperfilamiento sería un golpe muy fuerte al mercado de capitales, no digo que sea catastrófico. Hoy tenemos el financiamiento externo cerrado y lo único que queda es el interno. Si al mercado interno le das un nuevo golpe de gracia va a ser muy difícil generar un mercado y la verdad es que existen muchos instrumentos y maneras de evitarlo.

P.: Pareciera, según dicen algunos analistas, que las dudas estarían con el próximo Gobierno en el caso de un cambio de signo político…

M.K.: Obviamente ha habido gente de la oposición que ha salido con declaraciones desafortunadas. Pero creo que hoy no le conviene a nadie un reperfilamiento de la deuda, ni al oficialismo ni a la oposición. A la oposición, que es el escenario más probable que ve el mercado, en caso de que asuma va a necesitar financiamiento en caso de que encuentre desequilibrios, aunque sea transitorio y no tenga que recurrir al Banco Central.

P.:¿Cómo ve la inflación para este año?

M.K.: La inflación es algo muy incierto. La verdad es que no hay una política clara para bajarla. Se necesita de política monetaria y fiscal y un compromiso político de los principales actores de apoyar ese programa. Ha habido muchos programas exitosos que se basaron en eso. Son programas con políticas de ingresos pero que tienen un componente ortodoxo monetario y fiscal que lo hacen consistente y da la señal de que el Banco Central no tiene que emitir para financiar al Tesoro. Y una política de ingresos que generalmente cuando funcionan, lo hacen como elemento coordinador, no como algo represivo. No es que el secretario de Comercio sale y los amenaza de que van a mandar a los inspectores para ver que cumplan, sino como un elemento parecido a un pirinola donde “todos ponen”.

P.: ¿Hay posibilidad de volver a algo como la convertibilidad?

M.K.: En un programa futuro puede muchas opciones, pero lo importante es que esté esto que estábamos hablando. Tiene que haber un mensaje claro con la política fiscal, un mensaje claro con la política monetaria con la tasa de interés, y después a eso le agrego convertibilidad, le agrego políticas de ingresos. Cada uno de esos temas se tendrá que resolver. La dolarización es muy controvertida y la convertibilidad ya la vivimos con lo cual es muy difícil volverla a vender. Pero es para otro momento.

P.: ¿El Banco Central tendría que acelerar la tasa de devaluación?

M.K.: El problema central de la política cambiaria argentina es la brecha. Con una brecha del 70% ningún país puede acumular reservas. En el mejor momento, que es abril, mayo y junio, Argentina acumuló muy pocas reservas en el Mercado Único y Libre de Cambios. Lo necesita Argentina es una estrategia para bajar la brecha y poner al tipo de cambio en un nivel más competitivo de lo que está. Creo que es un tema de oportunidad. No veo que estén dadas las condiciones, por la situación política con todas las desavenencias que hay en el Gobierno, como para atacar todos los frentes. Lo que sí puede hacer es subir la tasas, que eso sería como un bálsamo. Acelerar el crawling peg para no tener el atraso que había a fin de año, recuperar un poco sería bueno, pero no va alcanzar para que la brecha caiga mucho.

P.: ¿La economía se está desacelerando?

M.K.: Cuando uno ve los factores que ayudan a que se expanda, en general se están retrayendo casi todos. El crédito se está encareciendo aunque sea en términos nominales, lo cual complica más a la gente para calificar para préstamos. La inflación en estos meses le ganó a los salarios por lo que hay caída de poder de compra y la restricción fiscal está comenzando a pegar. Estadísticamente va a haber crecimiento. Nosotros tenemos que para el año será del 3,5%, pero básicamente ya ocurrió, podríamos decir.

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