Leonardo Chialva, socio de Delphos Investment, y una de las voces más escuchadas por los inversores, dialogó con Ámbito acerca de la reestructuración de la deuda soberana con legislación extranjera y sus implicancias en la realidad económica.
Leonardo Chialva: "No esperemos que por arreglar la deuda lluevan los dólares"
El especialista cree que es auspicioso el canje y el tratamiento igualitario para deuda local, pero que no será suficiente para un boom de inversión.
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Leonardo Chialva
Periodista: Si saliese bien el canje, ¿qué ventajas se podrían ver en materia financiera?
Leonardo Chialva: Argentina emitió u$s 100 mil millones en bonos y las provincias emitieron a rabiar. Las empresas emitieron a rabiar, también, en un país que tiene una enorme capacidad ociosa y un mercado energético y de servicios públicos regulados. Más allá de las excepciones, ¿a quién deberías darle nueva plata y para qué? YPF, que es el primer nombre que me surge, debe u$s9.000 millones. Y es una empresa con ratios de deuda al límite. ¿Por qué está haciendo el canje del bono 2021? Porque el año que viene no puede pagar u$s1.000 millones. No es que arreglamos la deuda y van a llover los dólares. Si hay alguna emisión internacional, va a ser a cuentagotas.
P: ¿El incentivo está más por el lado de prevenir lo malo que por esperar algo bueno?
LC: Exactamente. Vos estás jugando con las reglas de Occidente, bueno, tenés que cumplir con esas reglas. Y esas reglas implican que te están dando un trato beneficioso, que te están dando quitas, te reducen el capital y te hacen todo tipo de favor. Ahora, tenés que arreglar en esos términos y pagar.
P: ¿Cuáles cree que va a ser la tasa de salida de la deuda argentina?
LC: Hoy el mercado pricea entre 12% y 13%, lo cual está bien en este contexto, en el que no se arregló la deuda. Pero yo no soy de los que dicen “se arregla o no se arregla”, blanco o negro. Nosotros tenemos la tesis BODEN: desde 2003 a 2005 los BODEN duplicaron su precio, en un contexto de default. Y de 2005 a 2007 los nuevos bonos subieron 40%, mientras nos hacían juicios en New York. Si el canje resulta relativamente razonable, es decir, que solamente quede una mínima discusión con algún bono o algún acreedor, los bonos deberían pasar a rendir mucho menos. Porque, en este mundo de la pandemia, las tasas de interés se desplomaron y hoy los peores créditos del mundo rinden 8%. Salvo Sri Lanka, que rinde dos dígitos, el resto rinde entre 7% y 9%. Argentina, en medio de la negociación, es lógico que rinda lo que rinde, pero si esto va tomando forma los bonos tienen que subir. Todo sujeto a que el mundo nos siga acompañando, que los commodities sigan subiendo, que el dólar a nivel mundial se siga devaluando, que las políticas de estímulo a nivel mundial recuperen la actividad económica.
- P: ¿Cómo se entiende el boom de las colocaciones corporativas en el mercado local?
- LC: Se emitió una parva de pesos, no hay tanta inflación por la depresión, la tasa de interés quedó atractiva y no hay dónde poner los pesos. Entonces, muchas empresas y fideicomisos se lanzaron y obtuvieron muy buenas respuestas. Eso ayudó a normalizar la deuda argentina en pesos también. Fue el lado positivo de la cuarentena.
P: El igual trato a ley local y ley New York, ¿es un antecedente positivo para un país que pretende empezar a financiarse en el mercado local?
LC: El daño ya está hecho al haber reperfilado el año pasado y al haber defaulteado los bonos. De todas formas, el tratamiento igualitario es una gran medida, porque en el mundo actual, con la velocidad a la que corre la información, si todos sabemos que al de afuera le pagaste tanto, ¿por qué al de acá le vas a pagar menos? Haber ido a un tratamiento desigual no habría estado aggionardo a los tiempos que corren. En los años '80 hubiese sido otra cosa, pero hoy no había justificación.




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