Perspectiva de acuerdo, aún demorado, oxigena clima en mercados

Economía

Hubo subas ayer de hasta 12,4% en bonos (fue el caso del Discount bajo ley NY). Y en ADR hubo ganancias de hasta 9,8%. Los precios -dicen los analistas- están reflejando que habrá una oferta mejorada.

Pese a que la economía Argentina atraviesa su momento más complicado en casi dos décadas, debido a que el Covid-19 profundizó la crisis que ya de por sí arrastraba el país, en los últimos días los mercados dieron algunas señales de recuperación. En lo que va del mes la gran mayoría de los ADR mejoraron su valuación (Banco Francés recuperó un 38,3%, por citar un ejemplo), el Merval tuvo un rebote del 23% en mayo y el riesgo país perforó el piso de 3.000 puntos: ayer cerró en 2.694. Como caso testigo de esta mini primavera financiera, el Century (bono que vence en 2117) mejoró un 37,3% su cotización durante en los 18 días que transcurrieron en el quinto mes del año.

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Ahora bien, ¿esto es indicativo de que Argentina y los acreedores externos van a llegar a un acuerdo de reestructuración de aquí al viernes? Los consultados por Ámbito Financiero, casi unánimemente, coinciden en que no. Incluso señalan que, administrativamente, es imposible, debido a lo que se demora en presentar una oferta y ser aceptada. Sin embargo, destacan que los avances en las negociaciones y las perspectivas de que el país vaya a mejorar su oferta tienen un impacto en las cotizaciones y oxigenan el clima de mercado. Y que esto puede extenderse más allá de esta semana.

“Martín Guzmán cambió su postura de que aquella iba a ser la única oferta y se abrió a escuchar nuevas posibilidades: primó la postura de Alberto Fernández de querer evitar un default”, señaló el estadounidense Walter Molano, analista de BCP Securities. Asimismo, el economista norteamericano añadió: “Si no se termina de cerrar el acuerdo, seguramente después del viernes las calificadoras coloquen a la Argentina en default técnico, pero mientras los bonistas no pidan una aceleración de pagos porque vean buena voluntad de negociación ese default se puede curar. En tanto y en cuanto los acreedores estén negociando no van a pedir una aceleración”.

También desde Wall Street, el economista argentino Diego Ferro, presidente de M2M Capital, consignó: “Lo que se ve es que el Gobierno está muy interesado en llegar a un acuerdo, con lo que los mercados están esperando que se vaya a subir una oferta y eso es lo que están reflejando los precios”. Más allá de este señalamiento, Ferro advirtió: “Lo que no están viendo es el estado actual de la economía argentina en medio de la pandemia, que es cada vez más grave. Ahí es donde veo una discrepancia: no me parece que lo que está pasando en la economía de lugar a una muy buena oferta, pero a esta altura es irrelevante, ya que el Gobierno, por una cuestión política, quiere llegar a un acuerdo”.

En tono crítico de la postura oficial, pero positivo respecto de la negociación en curso, Ferro sentenció: “Una buena parte de los costos de ese arreglo no los va a pagar este Gobierno sino el próximo, por lo que hay una gran posibilidad de llegar a un acuerdo”.

Asimismo, en su análisis diario, Joaquín Candía, de la web Rava Bursátil, consideró: “A pesar de que sea difícil llegar a un acuerdo antes del viernes, los inversores interpretaron esta situación como positiva, ya que se rumorea que las nuevas propuestas (que recibió Argentina) se acercan mucho más que las anteriores a lo pretendido por el Gobierno”.

En tanto, el analista financiero Christian Buteler también consideró que será difícil arribar a buen término antes del 22, pero indicó que una comunicación inteligente puede ser un guiño a los mercados financieros: “Veo muy difícil que el canje se haga de aquí al viernes, porque no dan los tiempos. Pero si hay una comunicación de forma conjunta entre los fondos y la Argentina respecto de que no se llegó a un acuerdo por una cuestión de tiempo, pero que se va a seguir trabajando para lograrlo en las próximas semanas, eso sería tomado muy bien por el mercado”.

No obstante, Buteler aclaró que “eso no dejaría de ser un default y siempre puede haber un fondo que intente ir por la vía judicial”. Por esto último, Sebastián Maril, director de Research For Traders, cree que lo ideal es que Argentina deposite los u$s503 millones de dólares de intereses que vencen, de forma tal de seguir negociando sin tener sobre la espalda el peso de una cesación de pagos. No obstante, como opción B, señala que Argentina podría colocar ese dinero en un escrow (fideicomiso) para mostrar “buena voluntad”.

Respecto de las consecuencias de un posible desacuerdo, Maril señaló que esto podría perjudicar a empresas argentinas que cotizan en el mercado local y a las que están en ADR. “A largo plazo el mercado tiende a diferenciar entre el soberano y los privados, pero en el corto hay un ajuste de precios. Y más cuando venís de semanas en las cuales las cotizaciones venían creciendo”.

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