Ribeiro vuelve a incumplir con vencimientos de su deuda

Economía

La cadena de venta de electrodomésticos oficializó ante la Comisión de Valores que no pudo hacer frente a los pagos de Obligaciones Negociables pautados para el 3, 5 y 6 de mayo pasados.

La cadena de venta de electrodomésticos Ribeiro no logra salir de su laberinto, a pesar de que abrió algunas de sus sucursales para el cobro de créditos y que de a poco la venta online comienza a tomar ritmo, continúa sin poder pagar intereses y capital de sus Obligaciones Negociables (ON) en circulación.

La propia firma comunicó en una nota enviada a la CNV que no pudo cumplir con sus obligaciones pautadas para el 3, 5 y 6 de mayo pasados producto, en gran medida, de la crisis asociada a la cuarentena obligatoria. Un mes antes, a comienzos de abril había comunicado exactamente lo mismo y así continúa acumulando incumplimientos. Lo cierto es que Ribeiro arrastra una situación muy compleja desde hace meses, incluso a comienzos de año le pidió tiempo a los bancos para presentar un plan de reestructuración de deuda pero finalmente tampoco pudo hacerlo.

Todos los planes que esbozó la firma a comienzos de año con el objetivo de salir a flote se vieron paralizados ante la pandemia de coronavirus. Primero tuvo que cerrar la totalidad de sus locales y en seguida comenzó a incumplir con el pago de sus fideicomisos de oferta pública de cuentas por cobrar que había emitido en el mercado. Con la apertura de locales para el cobro de créditos logró sacar a flote esta situación, pero seguida volvió a entrar en default con sus ON.

En tanto, tiene otros frentes abiertos que batallar, porque a pesar de que muy lentamente está logrando potenciar su canal de ventas on line, a la par acumula deudas millonarias no solo con los bancos sino también con proveedores de mercaderías y servicios. Según se desprende de los registros del BCRA, a mayo, la firma acumula un total de 786 cheques rechazados por un total de $490,67 millones.

Por otro parte, su deuda bancaria a febrero de este año ascendía a más de $1037 millones, el 30% en situación 2 (con atrasos en los pagos / seguimiento especial), el 6% en situación 3 (riesgo medio) y el 2% en situación 4 (alto riesgo de insolvencia). Justamente con este grupo de bancos la empresa buscaba presentar un plan de reestructuración de deuda pero la pandemia vino a echar por la borda todos sus planes de salvataje.

Por supuesto que la situación que hoy atraviesa Ribeiro no es un caso aislado, incluso Garbarino ostenta una situación financiera aún más complicada y luego de varias ideas y vuelta, sus dueños lograrían vender la totalidad de la empresa que fundaron en la década del 50, al empresario argentino Carlos Rosales, principal referente del grupo asegurador Prof y actual tesorero de San Lorenzo de Almagro.

El panorama que presenta la firma Carsa, dueña de parte de Musimundo, también es muy similar a la de sus competidoras. El año pasado logró reestructurar su deuda bancaria y volvió a cumplir con parte de sus obligaciones con acreedores pero la fuerte devaluación post elecciones PASO complicaron toda su operatoria que lo llevaron a incumplir pagos de ON y a sus proveedores.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario