Un encuentro en las alturas, ya amagando con conquistar los 1.100 puntos, y la necesidad de asimilar tomas de utilidad que se presentaron, puntuales, al cobro de ganancias acumuladas.
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De este fuerte choque de las fuerzas, la diferencia en el Merval parece indicativa de un traspaso con paridad de energías entre oferta y demanda. Pero distinto es al cotejar con los picos del intradiario y comprobar que los máximos estuvieron en 1.097 puntos, con el mínimo en el cierre anterior, y la clausura del día viendo a la plaza en 1.085 puntos, registrando una pérdida respecto del martes y con leve 0,30 por ciento. Pero se visualiza en esto que la oferta obligó a retroceder y a devolver terreno ganado, en el impulso comprador que quiso prevalecer con entusiasmo desmedido.
La nota de ayer, en cuanto a negocios, provino de los certificados foráneos y que se veían seriamente opacos desde hacía varias ruedas. Ayer, con más de 30 millones de pesos se mostraron con buena participación y dejando así unos 66 millones de pesos para acciones. Esto implicó un ligero incremento de la cifra anterior, otorgando liquidez apropiada al fuerte recambio posicional. Solamente Banco Francés sostuvo impulso positivo, agregando otro 2 por ciento de alza, el resto tendiendo a la leve baja. Rueda clásica, de «stop», para el descreme: y se hizo.
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