El bono federal o interprovincial, cuyo lanzamiento confirmó ayer Domingo Cavallo, pareció anoche entrar en zona de turbulencia. Fue cuando un grupo de gobernadores peronistas bloqueó los teléfonos de los gestores de ese título por el lado de la Nación pidiendo una reunión urgente para terminar de negociar las características de ese papel.
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Fue luego de que se enterasen a través del responsable del Fondo Fiduciario que estaba a la firma de Fernando de la Rúa un decreto de lanzamiento del título. Ese Fondo es una cuenta creada por la Nación para atender las urgencias financieras de las provincias con problemas más graves, que recibe hoy dinero de créditos de los organismos internacionales para la reforma del Estado. Ese dinero, a su vez, lo usan las provincias para atender sus baches de administración.
En el último mes, tras el lanzamiento del programa del déficit cero, la Nación y las provincias comenzaron a negociar la creación del bono federal o interprovincial (apelativo que prefiere Cavallo para no dar a entender hacia afuera que la Nación genera más deuda) usando el dinero del Fondo Fiduciario como aval.
Los ministros provinciales conversaron varios borradores con los delegados de Cavallo para esta tarea, el asesor no declarado Horacio Liendo; el subsecretario de Relaciones con las Provincias, Hugo Garnero; y el responsable del Fondo, Alvarez Rivero. Este último, hombre que Cavallo destina a funciones delicadas (era en 1995 su candidato para intervenir en Córdoba a Eduardo Angeloz), fue quien enteró a los gobernadores del inminente anuncio del bono. Cuando Cavallo empezó a hablar en el Banco Nación ya sabía que el decreto sería demorado por presión de las provincias que entre hoy y mañana apurarán reuniones entre ministros de Economía y las autoridades de la Nación para ventilar sus principales dudas: 1) El monto. Hasta ahora se habló de una suma de entre los $ 1.000 millones y el equivalente a un mes de coparticipación más leyes especiales, es decir, $ 1.364 millones; 2) si será en dos series, una de corto plazo para pagar sueldos y una de largo plazo para honrar deudas con proveedores; 3) si además del Fondo Fiduciario habrá otros avales, por caso, la deuda que tiene la Nación desde 1996 con las provincias por no haberles remitido el equivalente a tres puntos del IVA, o el valor de los bienes privatizables de algunas provincias.
De todos modos habrá, tras esa negociación que no se cerrará antes del viernes que es cuando está prevista una reunión de gobernadores del PJ en Buenos Aires, un bono, porque ya han admitido las provincias y la Nación que lo necesitan.
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