16 de agosto 2021 - 00:00

Ecolatina: por qué la economía no crece desde hace 10 años

El Producto Bruto de la Argentina se redujo 12% entre 2011 y 2019, y hace diez años que la economía no crece en forma sostenida, según un informe de la consultora Ecolatina. Por el contrario, el Producto cayó 16% si se suman 2020 y 2021 -años de pandemia- al análisis (sólo el año pasado la economía descendió casi 10%). Este comportamiento no fue la norma en la región, donde el PBI per cápita creció 3,6% entre 2011 y 2019. Resultado de este estancamiento, la Argentina quedó en el puesto 175 sobre un total de 192 países en el ranking de crecimiento de la década en cuestión, se indicó.

Entre las causales de este fenómeno la consultora señala a la inflación que se instaló en la zona del 20% desde 2007 - a excepción de un 2009 de crisis internacional- y un resultado fiscal que se deterioró sistemáticamente impidieron que el crecimiento sostenido perdurara.

La mejora de la demanda interna y la recuperación del salario en dólares impulsaron a las importaciones, erosionando también al superávit de cuenta corriente, que pasó a terreno negativo en 2010, continuó. En 2011-2012 recrudecieron las tensiones en el mercado cambiario, que se “resolvieron” con el cepo, de manera transitoria y postergando una solución más duradera. Sin embargo -sostiene el informe-, el resto de los componentes de la demanda se deterioraron (la inversión cayó 8%, en tanto las exportaciones se redujeron 16%) y el PBI de 2015 fue solo 1,5% mayor al de 2011. Considerando el crecimiento poblacional del período, el PBI per cápita marcó una caída de casi 5% en esta etapa.

En otro punto detalla que en diciembre de 2015, la economía tenía importantes pasivos por el lado fiscal y cambiario, además de distorsiones relevantes de precios relativos. No obstante, tenía un activo clave: el bajo nivel de deuda pública relevante -con acreedores privados y organismos multilaterales-.

“Apalancándose en esta virtud-indicó Ecolatina-, el gobierno de Cambiemos intentó corregir los desequilibrios heredados y estimular el crecimiento al comienzo de su gestión. En la primera mitad del mandato logró algo de esto, y el PBI avanzó casi 3% entre 2016 y 2017”, se indicó. Y continuó: “Sin embargo, un acelerado incremento de la deuda en un país que no resolvía sus problemas de fondo frenó el influjo de capitales privados a comienzos de 2018, para luego provocar una salida constante de estas inversiones. Un déficit de cuenta corriente que había alcanzado los u$s30.000 millones en 2017, equivalente a 5% del PBI, y una deuda en moneda extranjera que había crecido u$s80.000 millones en dos años marcaban que la economía argentina necesitaba demasiadas divisas para funcionar; divisas que, al momento, empezaban a dejar de llegar. En este marco, y para evitar una devaluación todavía mayor el gobierno de entonces recurrió al FMI en mayo de 2018. El consumo se desplomó y el PBI cayó casi 5% durante la gestión Cambiemos -y casi 8% a nivel per cápita-.”

“La llegada de la pandemia agravó la situación y las restricciones operativas en una economía con demanda deprimida y sin financiamiento provocaron una caída del 10% en el PBI el año pasado. Se endurecieron sensiblemente las restricciones a la compra de divisas, que ya habían sido reimpuestas en 2019 (y que alejan a los inversores de nuestro país)”, concluyó.

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