20 de febrero 2001 - 00:00

Economistas son más cautos

La economía va a experimentar una tibia recuperación este año -pese a los datos negativos de enero-; los primeros indicios se van a percibir entre el segundo y el tercer trimestre, según coincidieron en señalar ayer distintos economistas quienes, además, le reclamaron al gobierno que retome la iniciativa para darle un nuevo impulso a la confianza de los mercados.
Para Manuel Solanet, titular del consultora INFUPA, «el impulso de la reactivación y el crecimiento va a provenir fundamentalmente de la mejora en la confianza, la reducción del riesgo-país y la disminución de la tasas de interés».

El economista explicó: «Luego del blindaje, se produjo una mejora en las variables económicas que nos ha llevado a tener optimismo sobre la recuperación de la economía, pero en estos últimos días el ruido político, en torno del presidente del Banco Central, Pedro Pou, ha vuelto a influir y a quitarle espacio a ese optimismo».

«Si el ruido político aumenta y produce cambios institucionales con un signo que se interprete como una debilidad del sostenimiento de la convertibilidad u otro factor de este tipo, entonces se va a resentir confianza y esto se va a reflejar en menores impulsos para el crecimiento», advirtió Solanet. Asimismo, consideró: «Es un factor fundamental que el presidente Fernando de la Rúa tome la iniciativa, porque cuando mostró decisión y firmeza generó un impacto muy positivo sobre la confianza, y ese estilo tiene que preservarlo».

Por su parte, el economista de la Fundación Novum Millenium, Osvaldo Giordano, afirmó que tras de los anuncios realizados en «Mar del Plata y el blindaje, el gobierno parecía vigoroso en todas estas cuestiones, pero se ha ido diluyendo y ahora cayó en una meseta». «Los decretos que dispuso el gobierno no son todo lo potentes que deberían ser y tienen una serie de cuestionamientos. Además, en términos de control del gasto público tampoco hubo demasiadas novedades», explicó.

Giordano consideró que los mercados están a la «espera de si efectivamente todas estas reformas de fondo se toman y esa expectativa conspira contra una posibilidad de fuerte crecimiento».

En tanto, Martín Redrado señaló que se percibe un cambio en la tendencia y estimó que «la mejor noticia que puede lanzar el gobierno es que la recesión va quedando lentamente atrás». No obstante ello, aclaró que la salida será lenta. «Probablemente los primeros indicadores positivos se verán en el segundo trimestre, en los meses de abril y mayo, y se van a consolidar en la segunda parte del año, por lo que nuestra proyección de crecimiento es de 1,9% para este año», añadió.

El titular de la Fundación Capital reconoció que se produjo «un efecto positivo por la baja de la tasa de interés, una buena coyuntura internacional y también una serie de medidas que se había tomado en la Argentina», pero afirmó que «claramente se ha llegado al tope de las expectativas con respecto a cuánto pueden beneficiar esas medidas».

«Si la Argentina no trabaja en lograr una estrategia competitiva que permita reducir costos impositivos, financieros, de fletes, de nuestros insumos y diferenciar el agregado de valor a nuestras inversiones, es difícil que se genere un fenómeno de inversión muy fuerte, que es lo que puede sacar al país de esta letanía», alertó Redrado.

El analista insistió en que la solvencia fiscal y la competitividad son los temas que real-mente pueden poner en marcha a la Argentina. «Lentamente vamos a salir de la recesión y probablemente lo hagamos en abril; el tema es que esta salida no sea tan lenta sino que sea perceptible para todos», agregó.

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