El campo rompe con gobierno por marcha atrás de Duhalde
Cuando la promesa de prorrogar el pago del Impuesto a las Ganancias y modificar el IVA para la venta de granos estaba a punto de cumplirse, Eduardo Duhalde volvió sobre sus pasos y terció a favor del ministro de Economía, Roberto Lavagna, quien se oponía a las disposiciones impulsadas desde el Ministerio de la Producción. El campo cortó el diálogo con el gobierno y ya piensa en las medidas de protesta que se desarrollarían en el interior.
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Roberto Lavagna, Eduardo Duhalde y Aníbal Fernández
Duhalde respaldó a su ministro de Economía y dejó descolocado a su ministro de la Producción,Aníbal Fernández, que había apoyado el planteo de las entidades del agro a punto de que ayer comenzó a firmar el Acta-Acuerdo que habían redactado técnicos del gobierno y las entidades para pedir formalmente a Duhalde las medidas. Pero súbitamente Fernández argumentó que no podía comprometerse en un reclamo que no era apoyado por todo el gobierno. Y llevó la discusión al gabinete nacional. «Si aceptamos no cobrar Ganancias y modificamos el IVA, a fin de mes no pagamos los sueldos», habría dicho Lavagna, según funcionariospresentes en la reuniónde ministros. La historia terminó con Duhalde anunciando que «no habrá postergación en la presentación del Impuesto a las Ganancias» y que «fueron atendibles todas las objeciones que nos presentó el ministro de Economía» para luego rematar con «esta decisión en definitiva» ya que «existen muchos sectores que tienen problemas con esa presentación, no sólo el agro».
Situación incómoda la de Duhalde que asumió un compromiso con el sector productivo y luego cambió de decisión por presión de su ministro de Economía.
Y situación incómoda la del campo ya que con este gobierno obtuvo un fuerte beneficio con la pesificación que licuó los pasivos hipotecarios aunque se les impuso retenciones (que afectan los precios y neutralizaron los resultados), no dejó de mirar con simpatía a esta gestión que en más de una oportunidad calificaron de «productivista». Pero ahora le darán la espalda y la desconocerán, dicen, hasta el final de su ciclo.
• Desencanto
Las declaraciones de los dirigentes fueron matizadas por el desencanto ante el fracaso. «El campo no merece esta actitud del gobierno ya que ayudó a frenar la caída de la economía. La gestión muestra un sesgo antiproductivo que se suma a la voracidad fiscal», decía Miguens, de la Rural.
«Con los $ 6.000 millones que el agro aporta por retenciones, la actitud del gobierno se podría calificar como un exabrupto. Además, con los reclamos en Ganancias y en IVA sólo pedimos que se corrijan medidas defectuosas», decía Raiteri.
«Pasó un año desde que iniciamos el reclamo. Nunca pensamos que se podía repetir un doble discurso y ahora nos encontramos con esta actitud de Lavagna...», decía Cabanellas mientras Buzzi, el más combativo, repetía que «no vamos a permitir que se ejecute a un solo productor».




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