Quien no vio la excelente película «La Era del Hielo» al menos debe enterarse que comienza con un simpático e insignificante animalito procurándose el sustento en medio de la inmensidad blanca. Cuando genera apenas una pequeña grieta que se va extendiendo, extendiendo, hasta partirlo todo...
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Ayer, la Bolsa recibió la salida abrupta de Lavagna generando una grieta, que resulta pequeña comparada con la tendencia de todo el año. Inclusive la baja notoria en precios no alcanza a volcar cierto rendimiento aceptable del Merval. Pero quedará fijado como una pequeña grieta, que estuvo originada -y es lo peor- en una explosión de volumen con prisa por la salida. El índice derrapó hasta pisos de solamente 1.535 puntos, que posteriormente obtuvo un cierre más entonado y quedando en 1.556 puntos: esto deparó 4,5% de merma en la cartera líder ponderada, que resultó algo menor en el índice Bolsa general y el BURCAP, con 3,8%. Como en lo exterior tampoco se vivía una rueda positiva, con mermas de Dow y Bovespa, se trató de un verdadero «lunes negro» armado en Buenos Aires.
... Y será un nuevo funcionario que verá pasar la historia bursátil de siglo y medio. Obviamente que todo será asimilado, aunque el «shock» del primer día quedó fuertemente patentizado. Por otra parte, es evidente que Lavagna constituía una especie de vaso comunicante más sobrio, con la comunidad local y externa. Y las relaciones pueden ser tan tensas, como en la comunidad del hielo. Se verá...
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