El Gobierno dio a conocer los detalles del acuerdo stand by con el FMI: inflación de un dígito en 2021 y déficit cero en 2020
-
Así funciona el nuevo sistema de ARBA para pymes que alivia la carga financiera de Ingresos Brutos
-
La inflación en la Eurozona repuntó al 3% anual, tras el aumento del costo de la energía
"El plan ha sido diseñado por el Gobierno argentino y consideramos que es el adecuado teniendo en cuenta nuestra situación política, económica y social actual", subrayó el Poder Ejecutivo.
"Nos proponemos una más rápida convergencia al equilibrio fiscal cumpliendo la nueva meta fiscal para 2018 que ya hemos anunciado (déficit primario de 2,7 por ciento del PBI) y haciendo importantes esfuerzos adicionales en el presupuesto de 2019. Específicamente, en octubre de 2018 vamos a enviar la Ley de Presupuesto al Congreso que apunta a un déficit primario del gobierno nacional de 1,3 por ciento del PBI en 2019, siendo esta una de las metas estructurales de nuestro programa", sigue el paper. Y añade: "Considerando la incertidumbre que enfrentamos actualmente, nuestras proyecciones de ingresos públicos en el presupuesto serán conservadoras e incluiremos, en forma prudencial, reservas de gasto que serán usadas únicamente en el caso de que ocurran imprevistos. Si las circunstancias cambiaran y los resultados económicos fueran peores a los anticipados, estamos preparados para identificar medidas adicionales que nos permitan alcanzar nuestros objetivos de déficit primario para 2018 y 2019. Por otro lado, si los resultados económicos y fiscales evolucionan de manera más positiva que lo anticipado, estaremos preparados para llevar adelante una eliminación más acelerada de los impuestos distorsivos, de manera de sostener el crecimiento y la inversión (en línea con el sendero establecido en la reforma tributaria adoptada a fines de 2017). Este ritmo de convergencia hacia un presupuesto balanceado del gobierno nacional irá acompañado por el esfuerzo de las provincias, cuyo balance primario consolidado se espera que pase de - 0,4 por ciento en 2017 a un superávit de 1/4 por ciento del PBI hacia el final del período del acuerdo Stand-By".
El plan económico incluye: reducción de los subsidios a la energía y el transporte, "racionalizar el empleo público, que se irá reduciendo" (a través de congelar nuevas contrataciones y no renovar actuales), reducir el gasto en compras de bienes y servicios por parte del gobierno, postergación de obra pública que no sea "esencial para dinamizar la competitividad de nuestro país", y reducir las transferencias asociadas con el déficit operativo de las empresas públicas.
También reconoce la posibilidad de modificaciones en el régimen jubilatorio, así como también el sistema laboral. Y se compromete a "reducir y eventualmente eliminar los impuestos distorsivos en línea con la reforma tributaria aprobada hacia finales de 2017". Además, se compromete a "mejorar la estructura fiscal federal" y reducir "transferencias discrecionales" a las provincias.
Otras de las cuestiones que se abordan en el plan presentado por el Gobierno es modificar la Carta Orgánica del BCRA para que no asista más al Tesoro, establece un mecanismo de subasta de dólares que comenzará en septiembre para que los bancos accedan a dólares, insinúa que la ANSES venderá las acciones de empresas que tiene en su poder, e informa que el Presupuesto 2019 será enviado en octubre.



Dejá tu comentario