Por Mariano Lamothe.- Gerente de Análisis Económico de la consultora Abeceb
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Con el dólar estamos viviendo una reacción tardía: la salida tranquila del cepo cambiario allá por diciembre sorprendió a todos, no era consistente porque había una demanda retraída y a su vez hubo un momento de alta oferta de dólares por la liquidación de exportaciones.
El mercado comenzó a reacomodarse, principalmente el de importaciones, y ahora empieza a traccionar un poco más la demanda.
También hay demanda de quienes necesitan cancelar deudas contraídas en el exterior durante los últimos años, desde que se instrumentó el cepo, ya sea por utilidades o importaciones o por pago de regalías.
Todo esto se da en un momento -fines de febrero y marzo- de mínima liquidación de exportaciones, que recién comenzará a aumentar cuando inicie la cosecha gruesa.
Entonces, vamos a transcurrir un período donde el mercado comenzará a buscar un nuevo nivel de tipo de cambio. Sabíamos que el 13,40 o 13,50 pesos era una cotización transitoria, donde las fuerzas del mercado no estaban impuestas. A partir de ahora vamos a ver un mercado más parecido al actual.
Libremente, el tipo de cambio puede llegar a los $16 o $16,50, pensemos que el mundo está muy devaluado. Habrá que esperar a ver cuál será la política que aplicará la autoridad monetaria.
Por ahora, las medidas aplicadas por el Banco Central son consistentes pero hoy el problema es cómo harán para financiar el déficit fiscal. Por eso es clave monitorear de cerca que va a pasar con los holdouts porque es eso lo que permitirá la gradualidad o no del ajuste fiscal.
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