La «calma chicha» ya no se pudo sostener, y el mercado local tomó por una dirección concreta y nítida, promoviendo también un ritmo superior de actividad y más semejante a lo que pueda considerarse: hacer mercado.
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La plaza ya se mostró en posición adversa desde los inicios reales de actividad, llegando al corazón de la rueda ya se fijaban niveles bajistas de más de 2 por ciento y esto tuvo coronación en la hora final, cuando se amplió la brecha y para llegar a 2,7% en el Merval, yendo a 3 por ciento en el nuevo M.AR. Tales niveles colocan al indicador tradicional cerca de la temida frontera inferior, de los «400» puntos y a solamente 6 puntos de perforarla: lo que puede producirse ante la más leve llegada de órdenes de venta.
Ayer se elevó el recuento a unos 25 millones de pesos de efectivo, donde solamente $ 7 millones fueron para CEDEAR y otros 18 millones de pesos pasaron por las locales. Indudable inyección de oferta, que derribó a títulos clave, como Acíndar y una baja drástica de más de 4 por ciento. Galicia e Indupa estuvieron en esa misma tónica de baja, con varios en marcas que se iban arriba de 3%.
No resultó buen día para la mayoría, pero en la región se quejan de ser arrastrados por Buenos Aires, así que nos convertimos en causa y no en efecto, lo que sitúa a la plaza porteña en momentos delicados. Sobre noviembre la brecha anual tiende a superar ya 30 por ciento.