El oro tocó el miércoles máximos de seis semanas y sumó su sexta sesión consecutiva en alza, después de que la Reserva Federal recortó sus previsiones de crecimiento económico para 2016 y 2017 e indicó que será menos agresiva a la hora de ajustar su política económica.
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En Nueva York, el metal cerró casi estable este miércoles a u$s 1.287,10 la onza.
Tras una reunión de dos días, la Fed mantuvo su tasa de interés sin cambios, como esperaba el mercado, pero dio señales de que todavía planea incrementarla dos veces este año, diciendo que estima que el mercado laboral de Estados Unidos se fortalecerá tras una reciente desaceleración.
Los futuros del oro en Estados Unidos para entrega en agosto cerró con una subida de 20 centavos, a u$s 1.288,30 la onza antes del comunicado de la Fed.
"Lo que sorprende es que la Fed haya atenuado su panorama de crecimiento a largo plazo (...) El oro repuntó con cautela y será una decepción si no vuelve a coquetear pronto con máximos por encima de u$s 1.300, con rendimientos y dólar en baja", dijo Tai Wong, director de transacciones con metales de BMO Capital Markets en Nueva York.
El metal ha subido en las últimas cinco sesiones puesto que activos considerados riesgosos, como las acciones, sufrieron fuertes pérdidas por el temor a que Reino Unido abandone la Unión Europea, mientras que los rendimientos de los seguros bonos alemanes a 10 años cayeron por primera vez a menos de cero.
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