29 de junio 2005 - 00:00

El poder de los inmigrantes

Washington (AFP) - El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Enrique Iglesias, aseguró ayer que todo el mundo sale ganando con las remesas de los emigrantes, tanto el país donde trabajan como el que recibe su dinero.

«Aquí, todo el mundo gana», afirmó Iglesias, al abrir un coloquio de tres días dedicado a las remesas en la sede del BID en Washington. «Por eso la comunidad internacional y no sólo las instituciones financieras deben contemplar este asunto tomando en cuenta las dos caras de la cuestión», agregó.

Desde su punto de vista, a medida que se publican cifras y estudios sobre el fenómeno de las remesas de emigrantes, que superaron los 45.000 millones de dólares el pasado año en América latina, «descubrimos cada vez más el potencial» de dicho fenómeno, con sus dimensiones económicas, sociales y políticas.

Según el funcionario, las tendencias migratorias actuales de los países del Sur a los del Norte responden a dos necesidades: la falta de empleo y oportunidades en los países en desarrollo, pero también la demanda de fuerza laboral en los países ricos que enfrentan problemas demográficos a raíz de la caída de la población.

En contra de opiniones generalizadas sobre el impacto de las remesas, el presidente del Banco aseguró que no sólo los países que reciben el dinero de los emigrantes se ven beneficiados, sino también las naciones como Estados Unidos o España, donde viven y trabajan los emigrantes.

«En Estados Unidos, por ejemplo, la gente envía 10% de sus ingresos al exterior, pero 90% se queda aquí», subrayó.

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