9 de diciembre 2003 - 00:00

El público deposita a más de 1 año y facilita los créditos

Están creciendo de manera sostenida los depósitos a plazo fijo a más de un año. Ya hay más de $ 260 millones invertidos de público y empresas, que lo ven como la única alternativa para mejorar las tasas. Se paga hasta 13,25% anual, lo que supera la inflación esperada para 2004. Otro dato significativo es que en los últimos tres meses crecieron en $ 840 millones las colocaciones a 90 días o más. Todo es clave para que haya crédito de bancos a largo plazo, en pesos y a tasas bajas y fijas, hoy muy limitado. Recién cumplidos dos años del «corralito» y sus efectos aún vigentes, más importancia cobra este mayor plazo de los depósitos.

El público deposita a más de 1 año y facilita los créditos
Los depósitos a más de 90 días ya ascienden a $ 5.522 millones, lo que representa un incremento de 17,9% respecto de la situación de setiembre. En los últimos tres meses, las colocaciones a plazos más largos se incrementaron en $ 840 millones, ante la búsqueda de los ahorristas de tasas de interés más atractivas.

Sobre $ 37.354 millones que hoy existen en plazos fijos, los que superan los 90 días de plazo (sin contar los CEDRO) representan 14,7% del total y el porcentaje va en crecimiento.

Mientras que por un plazo fijo a 30 días los bancos pagan un promedio de 4,50% anual en pesos, cuando el depósito se hace por lo menos a tres meses la tasa supera 7% anual, que puede elevarse hasta 8%/8,50% en caso de colocaciones a seis meses. Además, algunas entidades lanzaron productos especiales para captar depósitos a 180 días o más, a través de esquemas que premian con mayor tasa y una serie de variantes para tentar a los depositantes.

El ahorrista debe hacer las comparaciones respecto de la conveniencia o no de estos productos mirando dos variables: la evolución del dólar (que sólo el mes pasado subió 4,5% luego de varios meses planchado) y la inflación, ya que la idea de un plazo fijo es por lo menos mantener el poder adquisitivo.

• Prohibición

El Banco Central fue induciendo en los últimos meses la captación de depósitos a mayor plazo. Una de las medidas, que comenzó a regir a partir de noviembre, fue la prohibición de efectuar los denominados «miniplazos fijos», a 7 o 14 días, restableciendo como plazo mínimo los 30 días. Además, con las colocaciones de Lebac también fue induciendo a los bancos a la captación de fondos a plazos más largos.

La esperanza que tiene el presidente del BCRA, Alfonso Prat-Gay, es que al incrementarse paulatinamente el plazo de colocación, las entidades se vuelquen con mayor tranquilidad a dar crédito.
«De nuestra cartera de depósitos a plazo, 20% ya está a más de 180 días. Esto nos permite ofrecer créditos a tasa fija hasta cinco años, como en el caso de los hipotecarios, a los que ahora se suman los prendarios», explicó Gustavo Massaro, gerente de producto de Banco Río.

Los depósitos a más de 90 días suman, en realidad, $ 9.269 millones. Pero de ese total hay $ 3.747 millones como CEDRO, es decir que son depósitos reprogramados que quedaron como residual tras el «corralón». Se trata de ahorristas que más que apostar a una tasa de interés más atractiva o a la estabilidad del sistema financiero insisten con amparos para recuperar sus depósitos según la cotización del dólar en el mercado libre.

Entre las alternativas para elegir plazos fijos de 90 días o más se encuentran las siguientes:

Ajustable por CER:
consiste en un depósito cuyo capital ajusta según la evolución de la inflación. Las normas del Central impiden hacerlo a menos de tres meses. Pero los bancos no lo promocionan y el público hasta ahora no demostró interés por este producto. Podría ser la mejor alternativa en los próximos meses, ya que se espera un incremento de los precios para diciembre y enero por motivos estacionales (fiestas y vacaciones). Además del ajuste por CER, las entidades ofrecen una tasa de 2% anual.

Precancelable:
permite recuperar los fondos en un período menor al estipulado en el plazo fijo, a pedido del depositante. Nunca debe ser antes de los 30 días. El «castigo» es que no se respete la tasa de interés pactada y el banco remunera un nivel muy bajo si los fondos son retirados antes. Estuvieron muy de moda en los últimos tiempos de la convertibilidad (cuando aumentó la incertidumbre) y ahora vuelven.

Interés constante:
algunas entidades ya están ofreciendo este producto con plazo de hasta dos años y medio. El atractivo es que los intereses se pueden cobrar mensualmente o en las cuotas periódicas que desee el depositante. Las tasas máximas en este producto llegan a 13,25% anual.

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