30 de marzo 2001 - 00:00

Eliminan Ingresos Brutos y Sellos y compensan a provincias con el IVA

Eliminan Ingresos Brutos y Sellos y compensan a provincias con el IVA
El equipo económico trabaja intensamente en la rápida eliminación de Ingresos Brutos y Sellos, que en principio podrían ser compensados con un porcentaje de la recaudación de IVA o con la creación de un impuesto provincial a las ventas minoristas de carácter provisorio. Según pudo saber Ambito Financiero, estas medidas podrían formar parte de la canasta de anuncios que realizaría la semana próxima el ministro Domingo Cavallo.

Desde hace años Cavallo viene atrás de Ingresos Brutos y Sellos, dos tributos provinciales que generan una fuerte distorsión sobre la economía. Pero estos tributos significan actualmente para las provincias una masa de recursos anual de $ 7.047 millones, lo que siempre hizo difícil negociar su eliminación. En el caso de Ingresos Brutos, es uno de los impuestos más viejos que hay en la Argentina: fue creado en 1935 y genera 57% de la recaudación provincial propia.

Pero, según pudo saber este diario, técnicos de Cavallo estarían desde hace varios días analizando algunas alternativas para negociar con los gobernadores, compensando a las provincias por la pérdida de recaudación.

Posibilidad

Una de las opciones que se maneja es eliminar totalmente Sellos (significa una recaudación anual de $ 900 millones para las provincias) y reducir 60% la alícuota de Ingresos Brutos. Para las provincias significaría una merma de ingresos de $ 4.400 millones anuales aproximadamente pero podrían ser compensados con una parte de la recaudación del IVA. Para ello se desglosaría el IVA en dos partes: en una primera instancia podría quedar 16% destinado al Estado, para que lo distribuya según la coparticipación, y el 5% restante ser girado auto-máticamente por los bancos a las provincias. Este 5% adicional será considerado como recaudación propia de cada provincia. Sobre los niveles de recaudación actual de IVA, significaría una transferencia anual del Estado a las provincias de $ 4.500 millones que compensaría la pérdida de los otros tributos.

Para compensar la reducción de ingresos anuales que sufre el Estado al destinar parte del IVA a las provincias, Cavallo cuenta con tres instrumentos: los $ 3.500 millones que se espera recaudar con el impuesto al cheque (cuyo destino todavía se está discutiendo ya que se descarta que en el primer trimestre del año habrá un desfase fuerte en el déficit con respecto a las metas pactadas con el FMI), los $ 8.500 millones de crédito fiscal que mantienen las empresas con la AFIP (el Estado saldaría esta deuda en bonos). De acuerdo con las estimaciones oficiales, como los títulos serán negociables, se trata de dinero que se inyecta en la economía y una parte volvería al Estado en forma de impuestos. La tercera punta que tiene en mente el ministro serían los ingresos generados por la menor evasión que se produciría con la eliminación de impuestos y el nuevo tributo al cheque.

La segunda alternativa que se analiza es la posibilidad de compensar Sellos e Ingresos Brutos con un impuesto provincial a las ventas minoristas (a diferencia de Ingresos Brutos, no es distorsivo), que se colocaría en forma provisoria hasta que el país comience a reactivarse y se pueda disponer de recursos dejados por el crecimiento para compensar los tributos provinciales que se eliminan.

Este impuesto provincial a las ventas es una de las ideas que hace tiempo viene sosteniendo Cavallo, siguiendo el modelo impositivo de Estados Unidos, donde existe un impuesto a las ventas minoristas que cobra el comerciante, pero que tiene que depositarlo en la DGI cada vez que se vende al consumidor final. Dentro del plan Cavallo está contemplado reemplazar el IVA por un impuesto nacional al consumo, con lo cual, de prosperar esta segunda propuesta, podría comenzar, con carácter provisorio, en las provincias.

Propuesta

Otra de las medidas que se llevarían adelante es el reemplazo de los anticipos de Ganancias por pagos mensuales efectuados una vez que se generan las mismas.

«La propuesta de Cavallo es simplificar el sistema tributario, eliminar los impuestos distorsivos y reducir las tasas de otros tributos. Esa es la línea que está siguiendo, pero se trata de un proyecto que por los problemas fiscales del país se podrá ir realizando en un plazo mínimo de dos años», señaló a este diario una fuente cercana al ministro, que está trabajando en la elaboración del proyecto.

Según adelantó
Ambito Financiero, el plan general de Cavallo apunta a eliminar todos los impuestos distorsivos: contribuciones patronales, Ingresos Brutos, Sellos, impuesto al gasoil, Ganancia Mínima Presunta y a los intereses pagados. Son todos gravámenes que afectan los costos de producción, pero cuya eliminación significa para el Estado una merma de recursos de $ 17.000 millones anuales. La idea es ir eliminándolos paulatinamente, en un período de 2 años (que podría ser mayor), para no agravar los problemas fiscales, empezando por las regiones y sectores más afectados.

En este sentido,
el equipo económico de Cavallo está en la búsqueda de un perfil productivo procíclico para la Argentina que permita mantener la recaudación estable en momentos de crisis. Para ello se estudian incentivos y protecciones para la industria y el agro.

Para avanzar en esta propuesta es que Cavallo puso a cargo de la cartera de Industria a un hombre clave:
Carlos Sánchez, actual presidente del IERAL de la Fundación Mediterránea y en la subsecretaría a Gabriel Casaburi, uno de los investigadores de la entidad. Si por algo se destaca Fundación Mediterránea, es por ser uno de los pocos centros de investigación que tiene actualmente sucursales en prácticamente todas las regiones del país, desde donde se aborda el estudio de las economías regionales. Así, una de las regiones que se predispone a recibir las primeras medidas de auxilio (rebajas impositivas e incentivos) podría ser el Alto Valle de Río Negro, una zona especializada en la producción de peras y manzanas que viene sufriendo con la devaluación del euro y otros factores internacionales.

En sí, el esquema de simplificación impositiva que auspicia el cavallismo está claro: eliminación, reducción y simplificación de impuestos. Todavía persisten dudas sobre cómo se van a cubrir las mermas de ingresos, de forma tal que, mientras no haya una reactivación fuerte de la economía, se permita a la vez compensar esta merma y cubrir el déficit superior a los $ 6.000 millones que se espera para este año.

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