Para los economistas, el anuncio de la reapertura del canje de la deuda para los bonistas que tienen títulos en default es una buena noticia. Algunos señalan que va a llevar tiempo para que la Argentina acceda a los mercados internacionales nuevamente, mientras otros aseguran que con la medida se van a reducir las tasas de interés para el financiamiento del Estado como también para los proyectos de inversión de las empresas.
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Es el inicio de la normalización crediticia de la Argentina. La paulatina baja de la tasa de interés para el Estado, a medida que el canje y el pago al Club de París progresen, va a permitir iniciar un camino de normalización del crédito para las empresas, que era el principal obstáculo para que en el país pudiera darse un crecimiento de la inversión a mediano plazo. Sin crédito para el Estado y con bonos que rinden 17% anual, no había futuro para la inversión productiva de las pymes. Así, de manera paradójica, es más una gran noticia para la actividad productiva a futuro que en sí misma para el sector financiero. Barclays, que es el banco que originalmente presentó la propuesta al gobierno, tendría garantizado para canjear por el equivalente a 50% de la deuda en default.
MIGUEL KIGUEL
El mercado respondió bien. Es una buena noticia que empecemos a reconciliarnos con el mundo. Pero éste es recién el primer paso. Hay que ver cómo son la propuesta y los pasos siguientes hasta que se concrete. Es positivo que el gobierno diga «esta deuda existe y vamos a escuchar propuestas». Además, condice con lo del anuncio del pago al Club de París. Si es una propuesta equitativa para ambas partes, va a funcionar. Otro punto que se debe tener en cuenta es cómo se van a tratar los intereses de los bonos en default de estos años. No creo que la propuesta del gobierno vaya a ser muy diferente a lo ofrecido en 2005. Se me ocurre que el valor va a estar entre u$s 30 y u$s 40, que es un margen amplio. También los inversores están cansados de este tema.
ALDO PIGNANELLI
Es un paso importante. Si bien el anuncio dice que se va a analizar la propuesta, es positivo que se lo haya hecho. Hace 30 días, la Presidente dijo que los holdouts eran el límite. Evidentemente, hubo un cambio de actitud. Hay que esperar para ver qué aceptación va a tener entre los bonistas. Además, otro punto es que la misma ley de 2005 del canje de la deuda determina que la propuesta debe ser menor y que no se podía hacer una oferta antes de 2010, por lo que es necesaria una ley del Congreso para modificarla. Sin embargo, el dato importante es el mero anuncio de reconocer esto. Los mercados recibieron bien la noticia. La Argentina fue el único país que tuvo subas en los bonos y en las acciones. En el corto plazo va a costar que se recupere el crédito debido a la crisis internacional de los mercados. Pero el anuncio es un camino que había que iniciarlo. Por lo menos, vamos a estar en la agenda.
CAMILO TISCORNIA
A partir del canje anterior, la ley impide hacer una oferta mejor que la que hizo en 2005. Es por esto que me llamó la atención la frase de Cristina de Kirchner que dice que la propuesta «tiene para la Argentina condiciones mucho más favorables respecto del canje de 2005». La decisión en sí es buena, ya que éste era un tema que había que resolver. Sin embargo, el timing es malo por el desgaste de expectativas que generó este tema y además por el contexto internacional. Si se hubiera hecho en otro contexto, hubiera sido mejor. El gobierno va tomando estas medidas como con cuentagotas. Con esto se saldría finalmente del default y se abrirían los mercados. De esta manera, nos liberamos de la dependencia de Venezuela y de los organismos descentralizados, como la ANSeS. De todos modos, éste no es el único tema ni el más decisivo. Sigue, por ejemplo, la manipulación de las cifras que difunde el INDEC.
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