La generación de empleo continuó estancada durante enero en los principales conglomerados urbanos del país y el único índice que se incrementó fue el de horas trabajadas, según indica un informe oficial difundido ayer preparado por la Secretaría de Empleo. En el Gran Buenos Aires y el Gran Córdoba la evolución del nivel de empleo tuvo resultado nulo el mes pasado, mientras que en el Gran Rosario cayó 0,2 por ciento en comparación con diciembre de 2000 frenando así una racha ascendente que presentaba desde agosto del año pasado. En la comparación interanual, la cantidad de trabajadores en la santafesina Rosario y sus alrededores fue 1,7 por ciento mayor que la de enero del año pasado.
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Los datos de empleo acompañan la situación general del nivel de actividad industrial que todavía no muestra síntomas de recuperación.
Los resultados mensuales de la encuesta de indicadores laborales, realizada por la Secretaría dependiente del Ministerio de Trabajo, muestran que el nivel de empleo privado, formal y en empresas de más de diez trabajadores se mantuvo «estable» durante enero.
Pero pese a no registrarse creación de empleo, las tres zonas censadas registran un incremento interanual en la cantidad de horas trabajadas de 1,5 por ciento para Buenos Aires, 0,7 por ciento en Córdoba y 2,5 por ciento en Rosario. Comparados con diciembre, los datos repiten el incremento en las zonas de Buenos Aires y Rosario, mientras que Córdoba presentó una caída.
El informe difundido explica que el incremento horario «puede demostrar una necesidad de mayor trabajo, manifestada en las horas trabajadas por trabajador que, probablemente, se amplíe en mayor cantidad de trabajadores».
No obstante, en el Gran Buenos Aires y Córdoba han mejorado las expectativas de los empresarios para los próximos tres meses, cuando esperan que se produzcan altas de personal. Las expectativas de los empresarios rosarinos resultaron en cambio negativas por tercer mes consecutivo.
El estancamiento en el empleo que se registró en la provincia de Buenos Aires se debió a que la tasa de entrada fue 2,73% mientras que la de salida fue 2,7%, lo que dejó una tasa de variación de apenas 0,03%. En Córdoba, la tasa de entrada del personal de producción fue 2,5 por ciento mientras que la de salida de 2,4 por ciento.
El informe detalla además que en el conurbano cordobés se generaron altas netas de personal efectivo, una tendencia que se repite por segundo mes consecutivo. En tanto, la cantidad de contrataciones por tiempo indeterminado disminuyó en los aglomerados de Rosario y Buenos Aires, situación que se repitió en la última región. Esta tendencia resulta negativa, ya que confirma que los empleos que se incrementen no son estables.